La Escuela de Arte y Superior de Diseño de Soria celebrará del 15 al 17 de abril la vigésimo sexta edición de sus Jornadas Gráficas con un planteamiento poco habitual en este tipo de encuentros: un cartel formado íntegramente por mujeres y un programa que amplía el foco más allá del diseño gráfico para incorporar fotografía, animación, ilustración, muralismo, inteligencia artificial y artes escénicas.
La programación arranca el miércoles con la fotógrafa y retocadora Iris Encina, que abordará cómo la inteligencia artificial se está integrando en los flujos de postproducción de imagen, y continuará ese mismo día con Laura Soret, animadora que ha participado en títulos como Robot Dreams o Buñuel en el laberinto de las tortugas. El jueves será el turno de la muralista soriana Marta Lapeña y de la ilustradora editorial Maite Mutuberria, Premio Euskadi de Literatura en la categoría de Ilustración en 2022. El viernes cerrará las ponencias Marisa Mantxola, cuya práctica se mueve entre el arte contemporáneo y el diseño gráfico.
Un programa que ensancha el perímetro del diseño
La clave de esta edición está en esa voluntad de ensanchar el perímetro habitual de unas jornadas gráficas. El dossier las presenta como un espacio en el que dialogan “distintas maneras de entender la creación contemporánea”, desde el rediseño de identidades visuales hasta la intervención en el paisaje urbano o la danza. No es un giro menor. Más bien responde a una idea bastante concreta: que la formación artística ya no puede explicarse desde compartimentos estancos.
Por eso, junto a las conferencias, el programa incluye dos talleres prácticos abiertos también al público general si quedan plazas. Iris Encina impartirá una sesión sobre inteligencia artificial aplicada a la postproducción fotográfica en la que se trabajará con herramientas integradas en programas como Lightroom, Capture One o Photoshop, mientras que Marta Lapeña conducirá un taller de iniciación al muralismo centrado en cuestiones como la composición, el color, la adaptación al espacio y la transferencia del boceto a gran escala.
La escuela mantiene además el formato PechaKucha, ya consolidado en ediciones anteriores, para reunir a siete exalumnas con trayectorias diversas en fotografía, branding, investigación artística, diseño de espacios, impresión o marketing digital. La intención aquí es clara: no solo invitar a profesionales reconocidas, sino también enseñar recorridos cercanos, posibles y ya materializados por antiguas estudiantes del centro.
Diseño, comunidad y ciudad
Hay otro aspecto interesante en esta edición, y tiene que ver con la manera en que la escuela se piensa a sí misma dentro de Soria. Las jornadas no se plantean como una actividad cerrada al ámbito académico, sino como una propuesta abierta a la ciudadanía. Las charlas matinales serán gratuitas, los talleres tendrán precios de entre 15 y 25 euros según la vinculación con la escuela, y la clausura incluirá una comida compartida en el jardín del centro y el espectáculo de danza Horizontes, firmado por Cocinando Danza y Tejido Conectivo, en el Casino.
Ese cierre con una pieza escénica no parece anecdótico. Horizontes se presenta como una obra de danza contemporánea que explora la diversidad humana a través de tres piezas breves y refuerza, de algún modo, el tono general del programa: una edición que no quiere limitarse al diseño entendido en un sentido estrecho, sino que prefiere cruzarlo con otros lenguajes y otras formas de experiencia.
La imagen de esta vigésimo sexta edición ha sido concebida por la estudiante de tercero de Diseño Gráfico Marta Ibáñez, aunque sus aplicaciones han sido desarrolladas conjuntamente por alumnado de segundo y tercero del grado. Tras las jornadas, además, se inaugurará una exposición con algunos de los mejores trabajos finales de los Estudios Superiores de Diseño Gráfico, prolongando así una cita que este año parece querer decir varias cosas a la vez: que el diseño se mezcla con todo, que las fronteras entre disciplinas son cada vez más porosas y que una escuela pública también puede convertirse, durante tres días, en un pequeño centro cultural expandido.
