La creatividad, esa droga de la que no te puedes desenganchar

Es más que probable que para descubrir el culpable del síndrome de Stendhal o la razón por la que el proceso creativo provoque un subidón emocional que haga el creativo quiera reincidir en él, tengamos que acudir a la Neuroestética. Con el objetivo de conocer por qué la creatividad engancha como una droga, hablamos con el doctor en Ciencia Cognitiva Óscar Vilarroya, con el director creativo de Herraiz Soto, Rafo Soto, y con Alejandro Masferrer, consultor creativo, quienes comparten con nosotros sus conocimientos y experiencias alrededor de la creatividad y el cerebro.

¿Por qué algo nos resulta atractivo? ¿Por qué nos produce placer ver belleza? ¿Por qué nos produce placer crear? ¿Por qué el creativo pierde la noción del tiempo y del espacio cuando está creando? Las respuestas a estas cuestiones las tiene la Neuroestética. Se trata de una disciplina de la neurociencia que intenta descubrir los mecanismos cerebrales que se ponen en marcha cuando, como espectadores, tenemos una experiencia estética y, como creadores, estamos haciendo una producción estética. Esta disciplina intenta descifrar el sustrato neurológico de la experiencia estética que está relacionado con los sistemas cerebrales del placer. Un placer diseñado para conseguir que el ser humano evoluciones como especie. 

El cerebro creativo
Óscar Vilarroya nos habla sobre la creatividad y cerebro, esa droga de la que no te puedes desenganchar
Óscar Vilarroya

Según Óscar Vilarroya —licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), y doctor en Ciencia Cognitiva por la misma universidad— nos explica que aunque no hay ninguna receta mágica con la que conseguir un cerebro creativo, sí que hay factores que influyen y favorecen la creatividad en una persona como el aprendizaje, el entorno y las experiencias de esta a lo largo de su vida:

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