Del 2 al 7 de noviembre, la Central de Diseño de Matadero Madrid acogerá la décima edición de la Bienal Iberoamericana de Diseño, que integrará por primera vez en una misma programación la convocatoria profesional y el Encuentro BID de Enseñanza y Diseño. Profesionales, estudios y centros formativos podrán presentar sus proyectos hasta el 12 de agosto.
La Bienal Iberoamericana de Diseño ha abierto las convocatorias de BID26, una edición especialmente significativa por el cambio introducido en su estructura. Por primera vez, la programación profesional de la Bienal y el Encuentro BID de Enseñanza y Diseño se desarrollarán de forma simultánea, reuniendo en una misma cita proyectos profesionales, trabajos académicos, investigación y experiencias vinculadas a la formación.
La edición se celebrará en la Central de Diseño de Matadero Madrid, sede habitual de la iniciativa organizada por Fundación DIMAD. Allí se presentará una selección de proyectos procedentes de América Latina, España y Portugal, con la intención de mostrar distintas maneras de abordar el diseño desde realidades sociales, económicas, culturales y territoriales diversas.
La convocatoria profesional está dirigida a diseñadores, estudios, empresas, instituciones y organizaciones, cuyos proyectos podrán optar a formar parte de la exposición central de la Bienal. Paralelamente, el Encuentro BID abrirá la participación a universidades, escuelas, centros de investigación, docentes y estudiantes mediante la exposición Jóvenes Talentos. Cartografías de futuros y el Foro Académico de Investigación FABID26.
Las inscripciones para las dos convocatorias permanecerán abiertas hasta el 12 de agosto. Esta integración pretende acercar dos ámbitos que a menudo avanzan por caminos paralelos: el ejercicio profesional del diseño y los espacios donde se enseña, se investiga y se cuestiona la propia disciplina.
Bajo el lema «Prácticas en transformación», la Bienal busca proyectos que no se limiten a resolver una necesidad formal o comercial, sino que intervengan sobre situaciones concretas y produzcan cambios reconocibles. La convocatoria incluye trabajos de diseño gráfico y comunicación visual, producto, espacios, diseño digital, experiencia de usuario, servicios y moda, además de otras prácticas relacionadas con la disciplina.
Cinco formas de entender la transformación
Los proyectos deberán inscribirse en alguno de los cinco ejes temáticos planteados por la organización, que también servirán para articular los premios de esta edición. El primero aborda la relación entre diseño, ciencia y tecnología, con especial atención a propuestas vinculadas con la ciencia de datos, la salud, la biología o la ingeniería. Se buscan proyectos capaces de traducir conocimientos especializados, hacerlos comprensibles o facilitar su aplicación en la vida cotidiana.
El segundo eje, Diseño para la resiliencia, reunirá iniciativas relacionadas con la sostenibilidad, la adaptación climática, la regeneración de sistemas y la innovación social. Más allá de utilizar materiales considerados sostenibles o reducir el impacto de un producto, la Bienal quiere reconocer proyectos que revisen procesos completos y planteen nuevas relaciones entre diseño, recursos y sociedad.
Diseño desde el territorio se centrará en aquellas propuestas que parten del patrimonio, la identidad, los saberes locales o las condiciones particulares de un lugar. En este apartado podrán participar proyectos que conecten conocimientos globales con necesidades específicas, sin borrar aquello que hace singular a cada contexto.
El eje Diseño en lo público estará dedicado a los servicios y las políticas públicas, la participación ciudadana, la accesibilidad y la inclusión. Aquí el diseño aparece como una herramienta para mejorar la relación entre las instituciones y la ciudadanía, hacer más comprensibles los servicios públicos o facilitar el acceso a derechos, espacios e información.
El último eje, Diseño como conocimiento, incluirá investigaciones, metodologías, modelos, procesos y sistemas que puedan aplicarse tanto dentro como fuera de la disciplina. La categoría abre la puerta a proyectos académicos y experimentales, pero también a herramientas profesionales capaces de organizar problemas complejos y compartir aprendizajes.
El jurado analizará la pertinencia de cada proyecto respecto al contexto en el que surge, su impacto económico o social y su capacidad para generar una transformación efectiva. También valorará el proceso de desarrollo, las decisiones que lo estructuran y la coherencia entre la intención inicial y el resultado alcanzado. Otro de los aspectos relevantes será la capacidad de los proyectos para establecer vínculos, activar redes o producir conocimiento compartido. La responsabilidad y las implicaciones éticas de cada propuesta formarán igualmente parte de los criterios de evaluación.
Dos jurados distintos se ocuparán de seleccionar, respectivamente, los proyectos profesionales y las propuestas académicas. Los trabajos escogidos para la convocatoria profesional formarán parte de la exposición oficial, recibirán el Sello BID y se incorporarán al catálogo y a la galería digital de la Bienal.
Enseñanza, investigación y jóvenes talentos
El Encuentro se articula a través de dos formatos. El Foro Académico FABID26 estará dedicado a la presentación de investigaciones, experiencias docentes y reflexiones sobre la enseñanza del diseño. Por su parte, Jóvenes Talentos. Cartografías de futuros mostrará trabajos realizados por estudiantes de fin de grado, máster o doctorado.
«La BID no es solo un escaparate, sino un ecosistema en el que se conectan autores, disciplinas y culturas», señala Pedro Cerisola, director estratégico de la Bienal.
Para Gloria Escribano, coordinadora de Proyectos de DIMAD y de la Bienal, el objetivo sigue siendo visibilizar el diseño desarrollado en América Latina, España y Portugal, pero también tejer redes, compartir buenas prácticas y crear un espacio de diálogo entre países que mantienen numerosos vínculos culturales.
La celebración de BID26 coincidirá además con la Cumbre Iberoamericana prevista en Madrid durante el mes de noviembre. Una coincidencia que situará a la ciudad como escenario de distintas conversaciones sobre la relación entre los países de la región y que permitirá a la Bienal reivindicar el diseño como una de las herramientas desde las que construir esas conexiones.
Creada en 2007, la Bienal Iberoamericana de Diseño llega a su décima edición después de casi dos décadas de actividad. La unión de la convocatoria profesional y el encuentro académico amplía ahora el campo de visión de una cita que, además de mostrar resultados, quiere detenerse en los procesos, los aprendizajes y las consecuencias reales del diseño.
