Imágenes para retener, por Enric Jardí

El contenido de la naturaleza muerta representa un deseo, aquello que queremos retener. Fue un género infravalorado en pintura en el pasado y hoy también lo es, pero sigue entre nosotros con otras formas. 

Hacia el 1596 Caravaggio pintó la que posteriormente fue considerada la primera gran naturaleza muerta de la historia del arte. Es una cesta de frutas que reposa sobre el límite inferior del plano frontal de la tela, al igual que los niños dibujan personas y edificios en una hoja de papel y no saben cómo dibujar el suelo en perspectiva. Como si no hubiera pasado ya el Renacimiento y el cuadro todavía no fuera la ventana de la que hablaba Alberti.

Caravaggio presenta una composición irregular, con una rama de cepa que se pierde por la derecha, dispuesta de manera diferente a las decoraciones tradicionales donde los elementos naturales se ordenan armónicamente y llenan el espacio asignado. En la pintura de Caravaggio algunas de las frutas están en proceso de putrefacción y la luz amarilla que proviene de la izquierda es crepuscular, parece el final del verano.

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