La artista británica presenta ‘Mantenimiento’, una exposición construida a partir de partituras que ponen en evidencia las condiciones laborales, económicas y materiales que hacen posible la práctica artística. La muestra podrá visitarse hasta el 18 de octubre y forma parte del ciclo de las 18.12 a las 17.48, comisariado por Alejandro Alonso Díaz y desarrollado con la colaboración de la Fundación Banco Sabadell.
Ghislaine Leung vive y trabaja en Londres y ha construido su trayectoria alrededor de una pregunta que rara vez ocupa el centro de una exposición: qué condiciones hacen posible que una obra de arte llegue a existir y pueda mantenerse en el tiempo. En lugar de considerar el museo como un recipiente neutral, la artista observa sus horarios, presupuestos, trabajadores, protocolos, materiales y limitaciones. Todo aquello que suele permanecer fuera de campo pasa a convertirse en el contenido de su trabajo.
Su práctica se articula mediante «partituras», breves instrucciones escritas que establecen cómo debe producirse una obra, pero que dejan su ejecución en manos de la institución que la presenta. Leung fija unas premisas y el museo debe interpretarlas de acuerdo con sus propios recursos, espacios y procedimientos. Una misma pieza puede adoptar una forma diferente en cada lugar, porque también son distintas las condiciones materiales y políticas que la hacen posible.
Parte de la autoría se desplaza hacia quienes normalmente aparecen como personal auxiliar: técnicos de montaje, equipos de producción, responsables de administración, personal de mantenimiento y mediación, entre tantos otros. La obra no llega cerrada desde el estudio de la artista, sino que se construye dentro de una red de decisiones, negociaciones y dependencias.
Esta manera de trabajar recuerda que una exposición no es únicamente el conjunto de piezas que ve el público, también es el tiempo empleado en producirlas, el dinero disponible, la energía de quienes participan, los desplazamientos, los contratos, los cuidados y las tareas rutinarias necesarias para mantener abierto un espacio. ‘Mantenimiento’ convierte esa trama interna en el verdadero objeto de observación.
Las instrucciones que hacen visible una institución
La exposición toma como referencia inicial varios parámetros que regulan el funcionamiento cotidiano de la Fundació Joan Miró. Leung los utiliza para examinar las relaciones de dependencia mutua que atraviesan cualquier institución y para mostrar la vulnerabilidad de unas estructuras que, vistas desde fuera, suelen parecer estables, autónomas y perfectamente organizadas.
A partir de una fecha determinada, el Espai 13 deja de «mantenerse» y permanece sin limpiar durante el periodo expositivo. La intervención no pretende convertir la suciedad en espectáculo, sino suspender aquello que permiten que el espacio museístico se presente cada mañana como un lugar aparentemente intacto.
Al dejar de borrar las huellas del uso, aparecen el desgaste, el polvo y la fricción que habitualmente se eliminan antes de que llegue el público. La sala deja de fingir que no ha pasado nada en ella. Leung hace visible, a través de su ausencia, el trabajo que produce esa neutralidad: limpiar, ordenar, reparar y devolver el espacio a un supuesto punto de partida.
Presupuestos introduce en la sala la economía interna de la propia muestra. Cómo se distribuyen los recursos y hasta qué punto las decisiones financieras condicionan lo que finalmente se produce, se instala y se comunica como arte.
La obra cuestiona la separación entre el resultado cultural y los medios empleados para alcanzarlo. Los honorarios, los gastos de producción, la logística o la disponibilidad del personal determinan el tamaño, la forma y las posibilidades de cualquier proyecto. Hacerlos visibles supone reconocer que el valor artístico se construye dentro de una economía concreta, con sus prioridades y desigualdades.
Ese interés por la dependencia atraviesa también las propias condiciones que Leung establece para desarrollar su carrera. La artista ha decidido no acudir a los montajes ni viajar para las inauguraciones y ajusta su dedicación a la energía que realmente tiene disponible. En lugar de ocultar esos límites para responder al modelo de disponibilidad permanente que impone buena parte del sistema cultural, los convierte en una condición explícita de su práctica.
La decisión puede leerse como una renuncia, pero también como una forma de resistencia. Sus partituras permiten producir las obras sin que su cuerpo tenga que estar presente en todo momento y obligan a negociar otras formas de colaboración con las instituciones. La autonomía artística aparece como capacidad para reconocer, distribuir y reformular las dependencias existentes.
Un ciclo sobre energía e infraestructuras
‘Mantenimiento’ es la tercera exposición de de las 18.12 a las 17.48, el ciclo del Espai 13 para 2026, comisariado por Alejandro Alonso Díaz, director de la organización artística fluent. El programa investiga la energía y las infraestructuras como fuerzas que determinan las relaciones, los espacios y las estructuras que condicionan nuestra existencia.
La energía aparece como una condición material, política y relacional: circula entre cuerpos, edificios e instituciones, pero no se distribuye de manera neutral. Hay quienes la producen, quienes la administran y quienes soportan su coste.
La programación comenzó con Huaqian Zhang y continuó con Michael Kleine. Además de la exposición de Leung, incluye una intervención de Camilla Wills en el vestíbulo de la Fundació y concluirá con un proyecto de Victor Ruiz Colomer, que podrá visitarse entre el 30 de octubre de 2026 y el 17 de enero de 2027. El ciclo conecta las prácticas emergentes con una reflexión más amplia sobre la relación entre arquitectura y arte contemporáneo.
La exposición podrá visitarse en el Espai 13 hasta el 18 de octubre de 2026.
