Diseñador gráfico, teórico, docente y autor de una obra editorial imprescindible, Enric Satué es una de las figuras clave para entender el diseño gráfico como disciplina cultural. Premio Nacional de Diseño en 1988, su trayectoria combina práctica profesional y una intensa labor divulgadora, con decenas de libros que han construido pensamiento crítico en torno al diseño y que siguen siendo referencia obligada en escuelas y universidades de España y Latinoamérica.
Enric Satué (Barcelona, 23 de octubre de 1938) es uno de los grandes referentes del diseño gráfico en España, una figura imprescindible para entender el diseño no solo como práctica profesional, sino como objeto de estudio, reflexión y divulgación cultural. Diseñador gráfico, teórico, docente y escritor prolífico, su trayectoria ha sido clave para dotar al diseño de un cuerpo crítico y una memoria histórica sólida, especialmente en el ámbito hispanohablante.
Formado en Bellas Artes en Barcelona, Satué fundó su primer estudio de diseño en 1970. Desde entonces ha desarrollado una carrera singular, en la que el trabajo de encargo convive de manera natural con una intensa producción intelectual. Esa doble condición —diseñador en activo y pensador del diseño— define buena parte de su relevancia y explica por qué su nombre aparece de forma recurrente tanto en manuales académicos como en la historia reciente del diseño gráfico español.
Diseño, profesión y mirada crítica
La obra profesional de Enric Satué se caracteriza por una aproximación sobria, racional y profundamente consciente del contexto cultural en el que se inscribe cada proyecto. Entre sus trabajos más destacados se encuentran el diseño de la revista CAU del Col·legi d’Aparelladors de Barcelona, los diseños de cubierta para la editorial Alfaguara y el logotipo del Instituto Cervantes, uno de los símbolos institucionales más reconocibles de la proyección cultural española en el exterior.
Estos proyectos, ampliamente documentados en publicaciones especializadas y archivos institucionales, muestran una forma de entender el diseño basada en la claridad conceptual, el peso del contenido y el respeto por la función comunicativa. En palabras del propio Satué, recogidas en diversas entrevistas, «el diseño no es un estilo, es una manera de pensar», una idea que resume bien su posición frente a la profesión y que conecta directamente con su labor teórica.
Lejos de concebir el diseño como una disciplina autosuficiente o autorreferencial, Satué ha insistido siempre en situarlo dentro de un marco más amplio: el de la cultura visual, la historia del libro, la ciudad y el paisaje gráfico cotidiano. Esa mirada crítica ha sido especialmente influyente en el ámbito académico y en el discurso profesional del diseño en España.
Una obra editorial fundamental
Si hay un aspecto que distingue de manera clara a Enric Satué es su extraordinaria labor como escritor y divulgador del diseño. Autor de decenas de libros, su obra teórica constituye uno de los corpus más sólidos y continuados sobre diseño gráfico publicados en lengua española, con una influencia notable también en Latinoamérica.
Títulos como El diseño gráfico, El libro de los anuncios, El diseño de libros del pasado, del presente y tal vez del futuro, La huella de Aldo Manuzio, Los demiurgos del diseño gráfico, El paisaje comercial de la ciudad o Los años del diseño se han convertido en referencias obligadas en escuelas y universidades de diseño. No se trata solo de manuales técnicos, sino de libros que abordan el diseño desde la historia, la crítica cultural y el análisis del contexto social.
En La huella de Aldo Manuzio, por ejemplo, Satué traza una genealogía del diseño editorial que conecta el Renacimiento con la práctica contemporánea, demostrando que el diseño es también una disciplina histórica. Como él mismo ha señalado en más de una ocasión, «sin memoria no hay proyecto», una afirmación que explica por qué su obra escrita sigue siendo tan vigente.
Muchos de estos libros han sido publicados por editoriales de referencia y citados en planes de estudio, artículos académicos y medios especializados como Gràffica, consolidando su papel como uno de los grandes constructores de pensamiento en torno al diseño gráfico.
Enric Satué: Docencia, reconocimiento y legado
Paralelamente a su trabajo profesional y editorial, Enric Satué ha desarrollado una intensa labor docente. Ha sido profesor asociado en la Universitat Pompeu Fabra y en la Escola Tècnica Superior d’Arquitectura de Barcelona, influyendo de manera directa en la formación de generaciones de estudiantes de diseño, comunicación y arquitectura.
En 1988 recibió el Premio Nacional de Diseño, un reconocimiento otorgado «por su contribución a la creación en el ámbito del diseño gráfico y por su aportación fundamental en la reflexión sobre la praxis profesional y la cultura de la imagen». En 2005 fue nombrado miembro de la Reial Acadèmia Catalana de Belles Arts de Sant Jordi, consolidando su posición como figura intelectual de referencia en el ámbito cultural catalán y español.
Hoy, la figura de Enric Satué sigue siendo plenamente activa y relevante. Su legado no se mide solo en proyectos o premios, sino en algo más profundo y duradero: haber contribuido a que el diseño gráfico en España se piense, se estudie y se explique con rigor. En un contexto en el que la velocidad y la superficialidad amenazan con vaciar de contenido la disciplina, su obra recuerda que diseñar también es leer, escribir, analizar y comprender.