Médicos Sin Fronteras presenta en el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza Esperanza a la fuerza, un proyecto expositivo y de realidad virtual que acerca al público a la crisis de Sudán a través de la historia de Mohammed Dafallah, técnico anestesista de la organización obligado a huir de Darfur Oeste.
Médicos Sin Fronteras ha instalado en el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza Esperanza a la fuerza, visitable en Madrid hasta el 15 de julio de 2026. La exposición propone un recorrido por la cultura, la música, la pintura y las tradiciones de Sudán para situar después al visitante ante la realidad de una guerra que, desde abril de 2023, ha devastado el país y ha provocado una de las mayores crisis humanitarias y de desplazamiento del mundo.
La propuesta tiene como eje una experiencia de realidad virtual construida a partir de la historia de Mohammed Dafallah, técnico anestesista de MSF que tuvo que huir de El Geneina, capital de Darfur Oeste, por la violencia del conflicto. Dafallah trabaja actualmente en Metche, un campo de personas refugiadas en Chad, donde Médicos Sin Fronteras atiende a población sudanesa desplazada. La pieza combina ilustración 3D y vídeo 360º, y ha sido creada junto al estudio Blit, con la colaboración del pintor sudanés Rashid Diab y de la cantante sudanesa-estadounidense Alsarah.
El visitante no recibe solo una sucesión de datos sobre la guerra, sino un relato situado, con una persona concreta en el centro. Esa decisión es importante porque la crisis de Sudán suele llegar a Europa fragmentada, reducida a cifras, titulares de emergencia o mapas de conflicto. MSF intenta reconstruir un contexto más amplio, en el que la violencia convive con una cultura que no puede quedar enterrada bajo la lógica de la catástrofe.
Esperanza a la fuerza se mueve entre la exposición, la instalación inmersiva y la comunicación humanitaria. No es una muestra sobre Sudán entendida únicamente como territorio en guerra, sino una invitación a entrar en el país desde sus referencias culturales antes de enfrentarse a las consecuencias del conflicto.
La colaboración con Rashid Diab y Alsarah introduce además una dimensión artística sudanesa que evita que la experiencia sea narrada solo desde fuera. Diab, figura relevante del arte contemporáneo sudanés, y Alsarah, conocida por su trabajo musical vinculado a la memoria nubia y a la diáspora, aportan un marco cultural que conecta el relato personal de Dafallah con una historia más amplia de identidad, pérdida y resistencia.
Una guerra que ha destruido los servicios básicos
La guerra de Sudán comenzó el 15 de abril de 2023, cuando estallaron los combates entre las Fuerzas Armadas Sudanesas y las Fuerzas de Apoyo Rápido. Desde entonces, la población civil ha sufrido ataques, desplazamientos, violencia sexual, restricciones al acceso humanitario y el deterioro de servicios esenciales como la sanidad, la protección o la seguridad alimentaria. La Organización Mundial de la Salud describía ya en enero de 2026 la situación como la peor crisis humanitaria y sanitaria del mundo, con una estimación de 33,7 millones de personas necesitadas de ayuda humanitaria durante este año.
Informes humanitarios recientes recogen que más de 14 millones de personas han sido desplazadas desde el inicio del conflicto, dentro y fuera del país, con aproximadamente 9 millones de desplazados internos. La cifra no cuenta solo una huida, sino muchas. En numerosos casos, las familias han tenido que abandonar distintos lugares en varias ocasiones, empujadas por el avance de los combates, la destrucción de sus medios de vida o la falta de acceso a alimentos, agua y atención médica.
Este 3 de julio, Naciones Unidas volvió a advertir del riesgo de nuevas atrocidades en torno a El Obeid, capital del estado de Kordofán del Norte, después de meses de asedio, ataques con drones, escasez de agua y denuncias de ejecuciones sumarias, secuestros, violencia sexual y torturas contra población desplazada.
En el terreno sanitario, MSF ha denunciado durante los últimos meses el colapso progresivo del sistema de salud sudanés. “Hospitales han sido saqueados, bombardeados u ocupados, mientras que el personal médico ha sido amenazado, detenido o forzado a huir”, señaló Carla Agulló, anestesista de MSF, durante la presentación del proyecto en Madrid. En su intervención, la organización subrayó también el papel de los voluntarios y del personal sanitario sudanés, que continúa atendiendo a la población pese a las amenazas y a la precariedad de los recursos disponibles.
La exposición puede visitarse gratuitamente con registro previo, tanto online como en taquillas, y cuenta con visitas guiadas con personal de Médicos Sin Fronteras. El recorrido tiene una duración aproximada de una hora. En Madrid se presenta en las salas de exposiciones temporales del Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, en el Paseo del Prado, 8. El horario es lunes de 12 a 16 h; de martes a sábado, de 10 a 21 h; y domingos, de 10 a 19 h.
