El negocio de las noticias y el gran futuro del periodismo

En mayo de 2009, John Carlin firmó un reportaje sobre el futuro de la prensa en El País. Ha corrido mucha tinta (digital) sobre él y la frase: «Nunca ha habido una mejor época para hacer periodismo escrito y nunca ha habido una peor para ganarse la vida ejerciéndolo». Si quieren ver un buen análisis del artículo pueden visitar la reseña que de él hacen los amigos de En Caja Baja.

Nos quedamos con que corren buenos tiempos para el periodismo pero malos para las empresas periodísticas tradicionales.  Pero no es sólo culpa de internet: los periódicos han explotado las rutinas productivas y la agenda hasta el hastío. ¿Cuántas veces hemos encontrado la misma portada en casi todos los periódicos del quiosco? Demasiadas. ¿Cuántos periódicos han hecho encuestas para saber qué temas les interesaban más a sus lectores, o a sus lectores potenciales? Demasiado pocos.

El periodismo tradicional lleva más de 15 años bajando ventas. Cuando internet sólo era usado por un puñado de frikis, los rotativos ya perdían lectores. Desde entonces hasta ahora, nadie ha asumido el riesgo de un cambio radical de agenda informativa, quizá porque a pesar del declive en las ventas, la rentabilidad de las empresas era alta. Todos pusieron a funcionar los departamentos de marketing regalando curasanes y vajillas de cocina. Ahora resulta que esa antigua estrategia para conseguir ventas extraordinarias se ha convertido en el único argumento de algunos periódicos para llegar al número de ejemplares vendidos que permite la mera supervivencia. Desde una situación hasta la otra ¿nadie pensó que la gente se compra el periódico para leer, y no para conseguir un bollo de crema y tener con qué tapar la paella del domingo? Los periódicos han estado vendiendo rutina demasiado tiempo.

Llegó la crisis

Mientras los ejemplares vendidos bajaban año a año, los periódicos salían a la calle regalando medallas de La Mare de Deu dels Desamparats y rosquilletas. Hasta hace pocos meses, la prensa regional española seguía ingresando su buen 20% (al menos) de beneficio. ¿Alguien de esos que nunca van a ser despedidos en un ERE pensó en destinar algo de dinero a mejorar un producto que sólo salvaba el buen hacer, más allá de lo que es cabal exigir, de algunos grandes periodistas? La publicidad seguía llegando por la inercia de los clientes y la rutina de las centrales de medios. Pero he aquí que quebró Lehman Brothers. La crisis. De repente, los sufridos clientes de las centrales de medios han encontrado argumentos convincentes para discutir que una página doble en un periódico valenciano valga 32.ooo euros del ala en un fin de semana. Ahora pagan 6.000. Y gracias. Los tiempos de rentabilidades superiores al 20% de la inversión han pasado. Parece claro que la publicidad ya no puede seguir financiando el periodismo tradicional. También parece claro que, como dice Cairo en su libro Infografía 2.0, «los periódicos van a dejar de ser un medio de comunicación masivo».

 

¿Es internet la culpable?

Internet es la gran herramienta periodística de todos los tiempos.  En cierto sentido, el periodismo es ahora más libre. Los buenos contadores de historias ya no necesitan de una gran empresa que los respalde para triunfar con sus temas. Los «blogueros» no son esa miasma dañina, zurrapa de la profesión, que se empeña en conseguir más lectores que los periódicos tradicionales, como le sucede al Huffington Post. Al contrario. El periodista que no mantenga un blog es que no tiene pasión por lo que hace o está próximo a la extinción. Como dice Cebrian, ese sparring de HJF, «con un 4% de margen de beneficios no puedes enviar a un corresponsal a un lugar de conflicto». Pero gracias a Internet también tienes allí a cientos de corresponsales potenciales que te pueden enviar la foto con su teléfono móvil. El periódico noruego VG Nett tiene toda una línea para que cualquier lector pueda hacer precisamente eso. Y es que hay muchas ventajas de este nuevo periodismo que nos alcanza.

El nrc next

He aquí un diario holandés que gana lectores de la franja entre 25 y 35 años. El «netx» es la «versión joven» de un antiguo periódico vespertino holandés el NRC Handelsblad. En 2006, el viejo rotativo perdía 10.000 lectores cada año desde hacía media década, tal como les ocurre actualmente a los dos grandes periódicos valencianos y a tantos otros. En marzo de ese año, el Handelsblad decidió sacar a la calle «next», más barato, escrito por redactores jóvenes y con una agenda informativa absolutamente distinta a la del resto de competidores. He aquí cómo, en sólo dos años, una redacción con 26 años de edad media se hizo con una cuota de 80.000 nuevos lectores de esos que seguirán vivos dentro de treinta años. Algunos editores españoles que lloran por el fin de la prensa estarían dispuestos a dejarse cortar el único testículo que todavía les queda por poder decir lo mismo.

Consejos holandeses para ganar lectores

1) Elegir tu futuro público y saber qué le gusta. Tal como nos explicó Nijenhuis, el editor del next, en Zaragoza el pasado mes de noviembre, llegaron a dos conclusiones a través de unas encuestas: «A nuestros lectores no les interesa el periódico de sus padres y piensan que ya saben lo que dice (…) Si haces un periódico para todos, estás haciendo un periódico para nadie».

2) Agenda informativa diferente al resto de los periódicos. Se acabaron las noticias y las fotos de agencia.

3) Apostar por la fotografía aprovechando el gran formato del periódico. La ilustración concepto y las grandes fotos son un motor de los temas principales.

4) Metanoticias. A los lectores del NRC les interesa saber cómo el periódico gestó algunas de sus grandes informaciones.

5) Grandes fotos e ilustraciones-concepto en portada.

6) Diseños axiales, muy verticales u horizontales, con juegos visuales que abarcan varias páginas.

7) Prioridad por las noticias que se prestan a nuevos puntos de vista.

8.) Confianza en los criterios de los jóvenes periodistas.

9) Menos cantidad de noticias. Y más noticias con un apoyo visual sorprendente.

10) La sorpresa es una obligación diaria en todas las páginas y una necesidad en la portada.

Citas del nuevo periodismo

Al parecer, hay un futuro no lejano en el que los europeos, tal como empieza a ocurrir en USA, verán, leerán, consumirán, menos noticias en todos los medios. La comunicación está en alza, pero el negocio de las noticias disminuye. El blog gana y el modelo de empresa periodística tradicional pierde. Mientras casi todos los periódicos se lo piensan y van reduciendo plantillas, algunos cambian de arriba a abajo para seguir en la brecha. Hay quien sostiene que las redacciones centralizadas que producen para papel e internet a la vez son un pasaporte para el fracaso, pero claro, los escépticos confían en The Guardian con su experiencia en redacciones multimedia y su exitosa web para desmentirlo. Aunque para éxito, el Huffington Post, con cuatro reporteros en plantilla y 4.200.000 visitas únicas diarias. Esto es lo que dicen por ahí del periodismo que viene:

THE ECONOMIST (16-05-2009)

EL PAÍS (10-05-2009)

TIME MAGAZINE (19-02-2009)

ENLACES:

Estandares de periodismo ciudadano en el Huffington Post

The Week, ¡un «agregador de noticias» en papel!

Artículo en Time: «The News of Europe’s Newspapers».

Ocho ideas (poco alagüeñas) sobre el futuro de los periódicos

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