Cinta Vidal diseña el cartel de La Mercè 2026

La artista visual y muralista Cinta Vidal firma ‘Barcelona desplegada: una ciutat de perspectives, recorreguts i troballes’, una composición que reúne edificios, parques, plazas, escenas cotidianas y objetos vinculados a la fiesta mayor para representar una Barcelona múltiple y cambiante. La obra, concebida como un mural de 33 metros cuadrados, puede visitarse también en la Biblioteca Marina de Port-Francesc Candel.

Cinta Vidal nació en Barcelona en 1982 y comenzó a trabajar a los 16 años en el Taller d’Escenografia Castells i Planas, donde se formó en técnicas de pintura mural y de gran formato mientras participaba en la creación de decorados para teatros y producciones de ópera. Más tarde estudió ilustración en la Escola Massana, una doble formación que permite entender tanto su dominio de la escala como la importancia que tienen la arquitectura, la escenografía y la construcción del espacio en su trabajo.

En ‘Barcelona desplegada: una ciutat de perspectives, recorreguts i troballes‘, una superficie blanca se pliega y adquiere la forma de distintos espacios reconocibles de Barcelona. Los edificios aparecen orientados en varias direcciones, sin un único suelo ni un punto de vista dominante.

«Como es el año de la arquitectura, propongo un estampado de edificios reconocibles», explicó Vidal durante la presentación. La referencia conecta el encargo con la celebración de Barcelona como Capital Mundial de la Arquitectura en 2026. Todos los edificios dibujados existen, aunque su posición dentro de la obra no responde a la geografía real de la ciudad. La artista los aproxima, los gira y los superpone para reunir en una misma imagen lugares separados por varios kilómetros.

En la composición pueden reconocerse la Catedral de Barcelona, la plaza del Rei, la basílica de la Mercè, el Teatre Grec, las Torres Venecianas, el Pabellón Mies van der Rohe, el Park Güell, el Laberint d’Horta o la plaza Major de Nou Barris. También aparecen el mar, el parque de la Ciutadella, la escultura Dona i Ocell y otros elementos del paisaje urbano que permiten representar los diez distritos de Barcelona.

A estos diez distritos se suma una referencia simbólica a Palestina, presentada como el llamado distrito 11 mediante la presencia de un olivo. El árbol se integra en la escena junto al resto de elementos naturales y arquitectónicos.

La artista explica que quería representar «una ciudad que no se observa desde un único lugar, sino que se descubre caminándola». De ahí que el cartel evite una lectura frontal y obligue a desplazarse visualmente entre sus distintos fragmentos.

«Hay tantas Barcelonas como personas y, como la ciudad es poliédrica y durante La Mercè se hacen tantas cosas, el cartel ha quedado un poco lleno», reconoció Vidal. Entre los edificios aparecen, además, varios objetos sobredimensionados que introducen referencias directas a la programación. Unas espardenyes de set vetes remiten a la cultura popular; unas zapatillas deportivas, a la Cursa de la Mercè; una aceitera y unos tomates, a la feria de alimentación sostenible Terra i Gust; y una barítona y un escenario representan la música y los conciertos de las fiestas.

El planteamiento se inspira en la experiencia de Barcelona como ciudad invitada en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, donde la delegación municipal pudo conocer de cerca la tradición muralista mexicana. Aquella referencia llevó a plantear una obra que no fuera simplemente una ampliación posterior del cartel, sino una imagen concebida desde el inicio para ocupar una pared y establecer una relación directa con un espacio arquitectónico.

Por primera vez, el cartel de La Mercè nace acompañado de un mural de gran formato, instalado en la Biblioteca Marina de Port–Francesc Candel, también conocida como Biblioteca Paco Candel, en el barrio de la Marina de Port. Puede visitarse a partir de mañana 23 de julio.

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