«Brother, sos lo que hacés», por Víctor Palau

Esa frase, al estilo argentino, lo dice todo. Y en el caso de Brother, deja las cosas demasiado claras: si sos lo que hacés, está claro que sois una escuela tóxica y peligrosa. Una institución que ha confundido la formación con la farsa, el aprendizaje con el espectáculo, y la responsabilidad con la pura impostura.

Las escuelas donde los propietarios, adultos casi abuelos, se disfrazan de jóvenes con gorrita y pintas juveniles son un peligro para esta profesión. Una profesión que parece negarse a aceptar la dignidad de envejecer. ¿Por qué el esfuerzo de aparentar lo que no se es? Déjate de gorras, tatuajes, monopatines y esas máscaras juveniles que no ocultan el verdadero problema: la falta de profundidad, rigor y profesionalidad en vuestro modelo educativo.

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