El metaverso puede aprovechar lo mejor del mundo presencial y lo mejor del mundo digital.
Surface en Unsplash.
A finales del año pasado, Bill Gates lo anunciaba en su blog personal: «En de los próximos dos o tres años, la mayoría de las reuniones virtuales pasarán de las cuadrículas de imágenes con cámaras 2D (…) al metaverso, un espacio 3D con avatares digitales». Su convencimiento coincide con el de la mayoría de los expertos, que creen que las reuniones de trabajo a las que nos acostumbramos durante la pandemia —a través de Zoom, Meet u otras aplicaciones— pasarán a mejor vida en cuanto se amplíe el uso de los cascos de realidad virtual. Parece que esa será la tendencia: según el último pronóstico del portal de investigación tecnológica Counterpoint Global XR (VR/AR), las ventas de cascos de realidad virtual crecerán unas diez veces en solo cuatro años, pasando de los 11 millones de unidades en 2021 a 105 millones en 2025.