El Fantasma de Heredia. Volver a Varsovia

El estudio argentino El Fantasma de Heredia se presentó en la Galeria Salon Akademii, en el marco del Festival de Cultura Judía Warsawa Singera, organizado todos los años en Varsovia, Polonia. Con invitación de la prestigiosa Academia de Bellas Artes de esa ciudad, el dúo exhibió lo mejor de su obra gráfica.

El Fantasma de Heredia. Volver a Varsovia

El cartel diseñado por Lech Majewski, en las calles de Varsovia.

Veinte años después de su primera visita a Varsovia, Anabella Salem y Gabriel Mateu retornaron a la tierra prometida de los grandes maestros del diseño, que para ellos significa Polonia. Por intermedio del generoso trabajo de Pawel Novak, rector de la Academia y del diseñador Lech Majewski, Chairman de la Bienal –quien además diseñó el oscuro afiche de la convocatoria–, el Festival de Cultura Judía Warsawa Singera invitó al estudio argentino El Fantasma de Heredia a exhibir su serie de carteles sociales y culturales acerca de la diversidad, los derechos humanos y la igualdad. Clásicos del diseño argentino como Eclipse, Et Noir y Argentina duele se hicieron presentes entre piezas de temática de género, teatro, centros culturales y ediciones independientes de inobjetable sello Fantasma.

El estudio mostró además el cartel que diseñaron para la exhibición de Lech Majewski en Argentina, las tres piezas que se exhibieron en la primera edición de la Fête du Graphisme en Francia, organizada por Michel Bouvet y el viejo cartel de Brecht convocado por Alex Jordan. Según explica Anabella Salem:

«Hay de todo, célebre e ignoto. Es un extracto de veintitrés años de trabajo. Hay trabajos del comienzo y otros más nuevos, como el afiche del ciclo de Fabián Polosecki y el afiche para los 40 años del Tantanakuy que fundó el músico Jaime Torres, de fines de agosto».

El Fantasma de Heredia. Volver a Varsovia

Carteles exhibidos en la sala II del salón Akademii.

Para El Fantasma de Heredia, la vuelta a Varsovia es mucho más que un simple recorrido. Sus distintos viajes a la ciudad representan evocaciones plenas de matices y asociaciones.

«Algo interesante es que nos invitaron de un festival judío» –dice Anabella, con brillo–. La primera vez que fuimos a Polonia, fue a recibir el premio por la identidad del Museo Memoria del Holocausto en Argentina, visitamos todos los campos de concentración polacos, en el famoso viaje internacional Marcha por la Vida. Eso fue en el 95. Veinte años después, un festival relacionado con el Holocausto, cuyo objetivo es recuperar la identidad judía en Polonia, nos propone mostrar nuestras piezas porque encuentran en las temáticas que trabajamos muchos puntos vinculados con sus intereses: la diversidad, los derechos humanos, la no discriminación de las minorías, la cultura, etc.».

La exhibición en el concurrido festival Warsawa Singera se extendió por dos semanas. A través de cincuenta piezas que recorrieron ocho paredes de la Galería Salón Akademii, El Fantasma de Heredia se hizo un lugar en un espacio dedicado a la memoria y la recuperación histórica a través de lo mejor de su obra gráfica.

El Fantasma de Heredia. Volver a Varsovia

Carteles exhibidos en la sala I del salón Akademii.