El cartel cubano y la crónica gráfica de la Revolución

El MuVIM acoge hasta el 10 de octubre de 2017 la exposición Cartel cubano. Crónica gráfica de la historia reciente de Cuba. La muestra recoge las principales creaciones de los más prolíficos y relevantes artistas gráficos cubanos que desarrollaron su trabajo entre 1959 y 1989, es decir desde el triunfo de la Revolución hasta la caída del Muro de Berlín, trazando un recorrido por la reciente historia política y social de la isla a través de la abundante y heterogénea producción gráfica de la época.

El cartel cubano y la crónica gráfica de la Revolución
El objetivo principal de la exposición Cartel cubano. Crónica gráfica de la historia reciente de Cuba es el de dar a conocer la importancia de la producción gráfica cubana y la efervescencia creativa de la segunda mitad del siglo XX en un campo como el de las artes gráficas, convertidas (con el cartel propagandístico a la cabeza) en vehículo de expresión de las complejas vicisitudes sociales de la etapa inmediatamente posterior al triunfo revolucionario.

Con esta muestra, el MuVIM realiza su particular aportación al conocimiento del arte y los artistas latinoamericanos y la inclusión de los mismos en los circuitos nacionales y locales, estrechando relaciones y creando sinergias con centros internacionales.

La muestra forma parte de un proyecto expositivo mayor que bajo el título de Poder y Propaganda alberga además la muestra Les imatges del Poder que inaugurará el museo el próximo día 29 de junio.

El ciclo Poder y Propaganda
La exposición forma parte del ciclo expositivo Poder y Propaganda, que se completará el próximo 29 de junio con la inauguración de Les imatges del Poder (Las imágenes del poder). Inmersos en plena Revolución tecnológica digital, nos encontramos en una época dominada por un lado por la licuada actualidad política y la supuesta alteración de las estructuras del poder, y por otro por el bombardeo iconográfico y la continua aparición de nuevos o renovados códigos visuales, aparentemente, cada vez más simplificados. Resulta de especial relevancia en este contexto plantear una reflexión como la que aborda el MuVIM con esta propuesta.

El ciclo Poder y Propaganda lo conforman dos exposiciones de tesis que investigan, reflexionan y dan algunas pistas sobre cómo se construye –y se ha construido históricamente– la imagen del poder, poniendo de manifiesto la potencia propagandística, expresiva y comunicativa de la imagen artística, y su maleabilidad al servicio de las exigencias del poder (centralizado, absolutista, o democrático, horizontal y “enredado”), siempre atento a los gustos y tendencias del momento.

El cartel cubano y la crónica gráfica de la Revolución

Cuatro bloques temáticos – Cuatro vías de desarrollo estético / artístico
La muestra Cartel cubano 1959-1989. Crónica gráfica de la historia reciente de Cuba, comisariada por Moraima Clavijo – vicepresidenta de ICOM Cuba y anteriormente directora del Museo Nacional de Bellas Artes de Cuba, se divide en 4 grandes bloques (El cartel político, El cartel cultural, El cartel de cine y El cartel institucional) que abordan las similitudes y discordancias en el desarrollo del arte del cartel y su devenir estético según el carácter de su ámbito de actuación y el tipo de organismo emisor que realizaba el encargo.

Una muestra con versión itinerante
Las obras expuestas, 57 carteles originales de la época, y una selección de fotografías que ilustran el paisaje urbano cubano con algunas de sus vallas más representativas, forman parte de los fondos del Museo Nacional de Bellas Artes de La Habana (26 carteles), y de la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí (31 carteles).

Además, el MuVIM ha enriquecido la muestra incorporando parte de su recién adquirida colección de 14 carteles cubanos que, a partir de octubre, conformarán (junto con una sèrie de paneles divulgativos y otros elementos) la versión itinerante de esta exposición.
El cartel cubano y la crónica gráfica de la Revolución

Un lenguaje y un estilo propio. Los diseñadores cubanos y el arte del cartel
Tres son las características que comparten todas las obras que se integran en esta muestra: su falta de finalidad comercial, hecho que los sitúa en el ámbito de la propaganda institucional, su gran calidad artística, y su carácter innovador representativo de una estética y lenguaje propios cultivados y llevados a su máxima expresión a lo largo de este particular período.

El nuevo régimen surgido de la Revolución vio en la democratización cultural una de sus principales estrategias de acción para el desarrollo del nuevo orden social. Proliferan en esta época políticas culturales orientadas a corregir desigualdades ilustrando a las masas, y a preservar y construir la nueva identidad cultural cubana.

En la propaganda, a través de soportes tradicionalmente publicitarios y de la mano de una generación de artistas y diseñadores locales, el régimen encuentra una excelente vía de comunicación directa con el pueblo que se convertirá además en un fecundo campo de experimentación artística que sentará las bases para la aparición y el desarrollo de un lenguaje y un estilo propios que elevarán el cartel a la categoría de obra de arte.

La muestra recoge la obra de creadores como Antonio Pérez (Ñiko) –con carteles como Soy tímido pero me defiendo o el imprescindible Hasta la victoria siempre del Che Guevara– René Azcuy, Umberto Peña, José Villa, Héctor Valverde. Otros como Muñoz Bachs, nacido en Valencia, con ejemplos como el cartel que realizó para el documental Por primera vez, de Octavio Cortázar, o el conocido Eladio Rivadulla con su icónico cartel de 1959 que representa a Fidel Castro 26 de Julio. Fidel Castro y que llegaría a constituir el punto de partida de una nueva imaginería nacional.

Estos y muchos otros diseñadores y artistas trabajaron sin descanso durante más de una década, creando una ingente producción de cartel cubano con la que conseguirán además de informar de la ajetreada vida cultural del momento, elevar el cartel publicitario a la categoría de obra de arte.
El cartel cubano y la crónica gráfica de la Revolución

La vida cultural y el cine como campo de experimentación
En la efervescencia creativa del arte del cartel cubano tendrán un papel decisivo una serie de instituciones oficiales, fundadas tras la victoria revolucionaria, para la promoción cultural en el país. El cine, con la aparición en 1959 del ICAIC – Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográfico, se convierte en el principal campo de experimentación artística y en la vía para el desarrollo de un diseño gráfico caribeño de nuevo signo.

Destacan en este ámbito los carteles reinterpretados a la manera cubana de películas importadas. Esa libertad de reinterpretar, por artistas cubanos, la publicidad de estas películas se revela como uno de los factores cruciales para la expansión de este particular universo gráfico y del ocio cinematográfico.

Propaganda con influencias artísticas
Los creadores del momento, que ya habían formulado las directrices de la emergente estética cubana vinculada al ámbito cultural, supieron aprovechar estas experiencias, reconvertir soportes y códigos propios del lenguaje publicitario de tintes capitalistas, superar la herencia del realismo socialista y crear una gráfica política de nuevo sello al servicio de la revolución.

Los carteles de esta sección son una buena muestra de cómo las soluciones estéticas se despegan de la rigidez socialista inicial para jugar con las posibilidades expresivas del color, el uso de recursos propios de tendencias pictóricas como el art nouveau, la abstracción geométrica, el pop art o el informalismo y la potencia comunicativa del diseño puramente tipográfico.
El cartel cubano y la crónica gráfica de la Revolución

La ciudad y el paisaje urbano
Otra de las características más sobresalientes del diseño gráfico cubano de estas décadas es su importante proyección urbana. Más allá de la intencionalidad del mensaje que se quería divulgar, y del valor creativo de la pieza en sí, tanto el cartel como la valla van a convertirse en elementos absolutamente representativos, icónicos, del paisaje urbano cubano. En la exposición se muestra una serie de fotografías y reproducciones de los ejemplos más significativos de este período. Su carácter efímero, su constante renovación y su valor creativo, convierten a estos soportes en huellas documentales, testigos directos de la historia gráfica, política y social de la isla y en verdaderas obras de arte.

Qué: Exposición Cartel cubano. Crónica gráfica de la historia reciente de Cuba
Dónde: MuVIM - Valencia
Cuándo: Hasta el 10 de octubre de 2017
→ muvim.es

El cartel cubano y la crónica gráfica de la Revolución