Toormix firma el rediseño de ENISA: más que una nueva identidad, una declaración de intenciones

El estudio barcelonés actualiza la imagen de la Empresa Nacional de Innovación con un lenguaje gráfico más contemporáneo, flexible y simbólico.

ENISA, la Empresa Nacional de Innovación, estrena nueva identidad visual de la mano de Toormix. El encargo a la consultora barcelonesa —especializada en estrategia de marca, diseño gráfico y dirección de arte— ha consistido en actualizar la imagen de esta entidad pública que apoya financieramente a startups y pymes innovadoras. El reto no era menor: modernizar el sistema visual sin perder los elementos clave que han identificado a la marca durante años.

Fundado en el año 2000 por Oriol Armengou y Ferran Mitjans, Toormix se ha consolidado como uno de los estudios de referencia en el ámbito del branding con propósito. Su enfoque estratégico y multidisciplinar les ha llevado a colaborar con instituciones, marcas culturales y proyectos empresariales de diversa índole. En el caso de ENISA, el encargo fue claro: adaptar la marca a un código visual más actual, al tiempo que se le dotaba de nuevos recursos gráficos y herramientas de comunicación. El resultado es una identidad que no solo representa, sino que acompaña y activa.

Equilibrio entre herencia y renovación

Uno de los puntos de partida del rediseño fue el símbolo original de ENISA: una “e” acompañada de una flecha ascendente. Elemento reconocible y cargado de significado, era imprescindible mantenerlo, pero también repensarlo. “Identificamos que el símbolo de la ‘e’ con la flecha era un elemento distintivo que debía preservarse, pero que necesitaba una nueva geometría y un rediseño más sólido para ganar consistencia y fuerza visual”, explican desde Toormix.

La nueva versión mantiene esa dualidad entre letra y flecha como representación del crecimiento empresarial, pero lo hace con una estructura gráfica más estable y contundente. La “e” se dibuja ahora con mayor grosor, y la flecha —más prominente— refuerza su carga simbólica. El rediseño tipográfico, por su parte, abandona la serifa cursiva en favor de una tipografía sans, en caja baja, de trazos geométricos y carácter rotundo. El conjunto resulta más legible, moderno y equilibrado. La “i”, además, se convierte en eje de simetría, aportando personalidad y orden al logotipo.

Una identidad que se enciende

Más allá del logotipo, Toormix ha desarrollado todo un sistema visual que acompaña y amplía el discurso gráfico de la marca. El elemento central es el concepto del toggle, un símbolo universal de activación que representa el momento en que una empresa se enciende, se lanza al crecimiento.

“Queríamos representar ese instante decisivo en el que una idea se convierte en proyecto, en acción”

El toggle no solo funciona como idea conceptual, sino que se convierte en una herramienta gráfica versátil: puede aparecer como espiral, como flecha o como símbolo aislado, y se adapta a distintos soportes y mensajes. Su uso genera dinamismo, movimiento y una narrativa visual que refuerza la idea de acompañamiento, clave en el trabajo que ENISA realiza con las empresas a las que apoya.

La nueva paleta cromática, por su parte, incorpora tonos más vibrantes y actuales, alejándose de la sobriedad habitual de muchas marcas institucionales. La apuesta por un sistema visual abierto, dinámico y lleno de matices responde a una visión clara: convertir la marca pública en un actor activo dentro del ecosistema emprendedor.

Diseño institucional con mentalidad emprendedora

El rediseño de ENISA no es solo un ejercicio formal. La nueva identidad refuerza el rol de la institución como agente de innovación, como catalizador del emprendimiento en el tejido empresarial español. En un entorno donde las marcas públicas necesitan acercarse a nuevas generaciones, la propuesta de Toormix plantea una marca más empática, más accesible, pero también más sólida.

Con este trabajo, ENISA se sitúa a la altura del tipo de empresas a las que apoya: innovadoras, ambiciosas, transformadoras. Y lo hace a través de una identidad que no solo comunica, sino que activa. Como resumen desde el estudio: “El objetivo era dotar a ENISA de nuevos recursos gráficos y herramientas de comunicación que permitieran una aplicación versátil y efectiva en los diferentes soportes”.

Una marca pública que actúa como una startup. Una identidad institucional que se comporta como una herramienta. Y un diseño que, sin renunciar a su pasado, abre camino al futuro.

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