La revista Rolling Stone celebra su 50º aniversario y analizamos la evolución de su diseño

La revista Rolling Stone fundada por su –todavía– editor Jann Wenner con la ayuda del crítico musical Ralph J. Gleason cumplía el pasado 9 de noviembre su cincuenta aniversario.

La publicación nació como alternativa al tradicional y estandarizado periodismo musical de los años sesenta de las manos de Wenner y Gleason; desde el núcleo de la contracultura hippie en Haight Ashbury, San Francisco. La relación entre ambos comenzó cuando Wenner, con a penas 21 años, acudió a un concierto en el que se encontraba el crítico musical del San Francisco Chronicle y entre discusiones de quién era el mejor guitarrista del momento Wenner se dio cuenta de que Gleason era el experto que necesitaba para su revista.

Entre ambos recolectaron unos 7.500$ pidiendo entre amigos y familiares, y con ello echaría a andar la histórica revista. El primer número fue publicado el 9 de noviembre de 1967 y la elección que hizo Jann Wenner para su portada supuso un gran acierto que mandaba un mensaje claro de lo que ansiaba ser esa revista. La imagen elegida para la primera portada fue la de John Lennon con un casco militar durante la grabación de la película How I won the war en la que Lennon participó. Fue una elección realmente acertada debido al contenido que querían ofrecer en la publicación: la música, la política y la cultura como contrapoder.

En cuanto al diseño de la revista, ha cambiado solo una vez el logotipo de su cabecera durante estos cincuenta años. Sin embargo, aquel primer logotipo cuenta con una historia muy peculiar partiendo de un error. Pero, como podemos ver, no todos los errores siempre llevan a algo malo.

El propio Jann Wenner junto al director de arte Robert Kingsbury fueron quienes eligieron al joven psicodélico Rick Griffin para el diseño del logotipo de Rolling Stone. Éste les envió una primera propuesta a lápiz de lo que sería el boceto, y por un error de comunicación no esperaron al resultado final y convirtieron esos bocetos en el logo final de la revista. Los bocetos de Griffin se mantuvieron durante siete años y hasta 1974 no se introduciría el color completo al diseño.

Esto no supuso ningún problema, ya que la revista alcanzó un gran éxito tanto por su contenido como por su diseño. Incluso, en 1973, el grupo Dr. Hook and the Medicine Show le dedicó una canción a la portada de la revista, titulada Cover of the Rolling Stone

En 1977, con Roger Black como Director de Arte de la revista, se presentó una portada especial en la que aparecía una gran X –diez en números romanos– donde el logotipo hecho a mano por Rick Griffin pasó a ser sustituido por el nuevo diseño de Jim Parkinson. El sustituto de Griffin introdujo las minúsculas en el logotipo y acabó eliminando los swashes.

A partir de ese momento, y con el gran éxito que ya había adquirido la revista, comenzaron a trabajar muchos de los grandes nombres de la  fotografía como Annie Leibovitz, quien se encargaría de la mayoría de las portadas de la revista captando algunas de las imágenes más icónicas de la historia. Otros fotógrafos que trabajaron con Leibovitz fueron el gran Richard Avedon o Herb Ritts.

Además, para las páginas interiores de la revista se comenzó a contratar a grandes ilustradores y diseñadores gráficos que acompañarían los artículos escritos por prestigiosos periodistas como Hunter S. Thompson, Lester Bangs o Tom Wolfe y músicos como Iggy Pop o Bono. La revista incorporó entonces a nombres de la altura de Milton Glasser, Maurice Sendak o Paul Davis.

La revista superaría la barrera de las mil portadas en el año 2006 (las cuales puedes revisar una a una desde el año 1967 hasta 2013), y no ha hecho falta ni el 80% de todos sus números para darnos cuenta de que la revista Rolling Stone es parte de la historia.

→ Revista Rolling Stone

Salir de la versión móvil