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El diseñador Pep Carrió recibe este galardón en reconocimiento a su trayectoria y a su aportación decisiva a la identidad visual de la Feria.
La Feria del Libro de Madrid ha concedido el Premio Lealtad 2026 a Pep Carrió, en reconocimiento a su trayectoria vinculada al evento y a su aportación decisiva en la construcción de su identidad visual. El galardón, que pone en valor tanto la excelencia profesional como la implicación sostenida en el tiempo, se entregará el próximo 29 de mayo, en la antesala de la charla inaugural de la 85.ª edición de la Feria del Libro de Madrid.
La decisión refuerza una idea que, aunque evidente para muchos profesionales del sector, no siempre es perceptible para el gran público: la Feria que hoy recorren visitantes y expositores está profundamente definida por el trabajo gráfico de Carrió. Desde el logotipo hasta la señalética, pasando por el conjunto de elementos visuales que ordenan y articulan el espacio, su intervención ha contribuido a convertir la cita madrileña en un entorno coherente, accesible y reconocible.
Un diseño que se integra hasta volverse invisible
La directora de la Feria, Eva Orúe, ha subrayado precisamente esa cualidad casi invisible del trabajo de diseño cuando está bien resuelto. “Quizá ni quienes la hacen lo saben, pero la Feria que vemos es obra de Pep Carrió: el logo, la señalética, el diseño de casi todo…”, señala. Y añade que su labor ha sido clave para hacer de la Feria “un lugar más amable, más fácil de transitar”.
La afirmación apunta a una cuestión de fondo en el diseño gráfico contemporáneo: su capacidad para estructurar experiencias sin imponerse, para generar sistemas que funcionan en segundo plano pero que resultan determinantes en la percepción global de un evento. En este caso, la Feria del Libro de Madrid no solo se presenta como un espacio cultural, sino como un entorno diseñado, donde la orientación, la lectura del espacio y la identidad visual operan de manera integrada.
Orúe también destaca el componente humano de esta relación profesional. Más allá de los resultados visibles, el premio reconoce “el cariño, la dedicación, la complicidad” de Carrió con la institución, una implicación que ha ido más allá de encargos puntuales para convertirse en una colaboración sostenida.
Más de una década construyendo una identidad
La relación entre Pep Carrió y la Feria se remonta a 2007, cuando recibió el encargo de diseñar el cartel de una de sus ediciones. A partir de ese momento, su vinculación con el ecosistema del libro en Madrid se ha ido consolidando a través de distintos proyectos.
Entre ellos se encuentran la actual identidad de la Feria del Libro de Madrid, el logotipo de la Asociación de Librerías de Madrid —entidad organizadora del evento—, la imagen del Plan de Fomento de la Lectura y el diseño de distintos galardones relacionados con el ámbito editorial y la ilustración. Un conjunto de trabajos que, en su conjunto, han contribuido a construir una narrativa visual coherente en torno al libro y sus espacios.
El propio Carrió ha recibido el reconocimiento con emoción, subrayando su carácter colectivo: “Nada me puede hacer más ilusión que recibir un premio de la gente con la que hemos compartido tantos proyectos y buenos ratos”. Una declaración que apunta también a la naturaleza colaborativa del diseño, especialmente en proyectos de largo recorrido donde intervienen equipos y múltiples agentes.
Un premio que regresa a su origen
El Premio Lealtad tiene además un componente simbólico que refuerza el sentido del reconocimiento. El trofeo fue diseñado en su día en el propio estudio de Carrió, lo que introduce una suerte de circularidad en este gesto institucional: el objeto vuelve a su origen convertido en homenaje.
“¡Qué gran viaje!”, ha señalado el diseñador, que mantiene desde hace años una estrecha relación con el universo editorial. En ese contexto, su reflexión sobre el propio acto de diseñar un premio resulta especialmente significativa: “Diseñar un premio es saber que le vas a dar una alegría a alguien, no se puede pedir más”.
No es una idea menor. En un sector donde el diseño suele asociarse a sistemas, marcas o productos, este tipo de encargos introducen una dimensión emocional que conecta directamente con las personas. En el caso de Carrió, esa dimensión vuelve ahora en forma de reconocimiento a una trayectoria estrechamente ligada al libro, la cultura y las instituciones que los sostienen.
“El libro ha sido siempre el protagonista de nuestro estudio”, afirma. Y en esa frase se condensa, en cierto modo, el sentido de este premio: no solo reconocer un trabajo bien hecho, sino también una forma de estar en el sector, de construir relaciones y de contribuir, desde el diseño, a que espacios como la Feria del Libro de Madrid sean lo que son hoy.
