El Ayuntamiento de Mequinenza ha adquirido el castillo de la localidad por 1,9 millones de euros, una inversión que considera estratégica para su futuro cultural y turístico. Mientras tanto, el concurso que elige la imagen de las Fiestas de «La Santa» mantiene en 2026 los mismos 200 euros de premio que ya ofrecía en 2014. La convocatoria ha recibido este año diez propuestas, que se encuentran sometidas a una votación popular antes de la decisión definitiva del jurado.
Diez carteles optan a convertirse en la imagen de las Fiestas de «La Santa» 2026, que se celebrarán en Mequinenza del 16 al 20 de septiembre. Las propuestas están expuestas desde el 13 de julio en los porches del Ayuntamiento, donde podrán visitarse hasta este viernes 17 de julio. Durante esos días, vecinos y visitantes pueden votar por su diseño favorito en la Oficina de Atención al Ciudadano. El fallo se conocerá el próximo 20 de julio.
El Ayuntamiento ha destacado que se trata de una de las cifras de participación más altas de las últimas dos décadas. Sin embargo, el aumento del interés no ha ido acompañado de una actualización de las condiciones económicas. El cartel ganador recibirá 200 euros, exactamente la misma cantidad que ya entregaba el consistorio en la convocatoria de 2014. Han pasado doce años y el premio continúa intacto.
La permanencia de la cifra resulta especialmente difícil de justificar porque el cartel no es una obra privada ni una simple actividad recreativa. Será la imagen oficial de las fiestas, aparecerá en programas, publicaciones, calles y canales municipales, y tendrá que identificar visualmente uno de los principales acontecimientos del calendario local.
Las bases permiten presentar un máximo de dos propuestas inéditas y limitan la participación a las personas residentes en Mequinenza. Los trabajos deben entregarse físicamente en formato A3, incorporar elementos reconocibles del municipio, incluir el escudo municipal y reproducir la información de las fiestas en castellano y catalán.
Un castillo de 1,9 millones y un cartel de 200 euros
El contraste se ha vuelto más evidente después de que el Ayuntamiento comprara a la Fundación Endesa el castillo de Mequinenza por 1,9 millones de euros. La operación, respaldada por todos los grupos municipales, representa aproximadamente el 27 % del presupuesto consolidado del municipio para 2026.
El consistorio presenta la adquisición como una inversión destinada a reforzar el patrimonio, atraer visitantes y abrir nuevas oportunidades culturales y económicas. La compra de un edificio tan relevante para la historia de Mequinenza puede estar plenamente justificada. El problema no es que el Ayuntamiento invierta en su castillo, sino que una administración capaz de movilizar casi dos millones de euros lleve más de una década sin revisar un premio de apenas 200.
Actualizar esa cantidad tendría un impacto mínimo en unas cuentas municipales superiores a los siete millones de euros. Su mantenimiento parece responder menos a una limitación presupuestaria que a la inercia de unas bases que se reproducen año tras año sin preguntarse cuánto vale realmente el trabajo solicitado.
La forma de elegir el cartel añade otra cuestión. El voto popular representa un 20 % de la puntuación final, mientras que el 80 % restante corresponde al concejal de Festejos y a representantes de la Comisión de Fiestas, el Grup d’Art y las Peñas. Las bases no especifican que entre ellos participe ningún profesional del diseño gráfico, la dirección de arte o la comunicación visual.
Algunas de las propuestas presentadas este año incorporan precisamente la silueta del castillo recién adquirido, y un uso evidente la IA en algunos de ellos. La paradoja se resume casi sola: un edificio comprado por 1,9 millones de euros puede protagonizar el cartel de unas fiestas cuyo autor recibirá 200.
El concurso concluirá el 20 de julio. Después habrá una obra ganadora y una nueva imagen para «La Santa». Quedará por saber si, de cara a 2027, el Ayuntamiento volverá a copiar unas bases prácticamente inalteradas o decidirá reconocer que el diseño también forma parte del patrimonio y la imagen pública de un municipio.
