La vuelta atrás en los concursos de diseño en Madrid

[EL CONCURSO HA SIDO OFICIALMENTE SUSPENDIDO UN DÍA DESPUÉS DE SU CONVOCATORIA. TODA LA INFORMACIÓN, AQUÍ]

Cuando parecía que Madrid ya había encontrado una fórmula bastante ética y eficiente para la contratación de diseño público con el Acuerdo Marco, ahora surge un concurso abierto que hace que el avance en el proceso de contratación más responsable con los profesionales del diseño retroceda unos pasos hacia atrás: la Empresa Municipal de Vivienda y Suelo de Madrid pide ayuda a la ciudadanía para que les diseñe su logo conmemorativo.

Para quienes no estén familiarizados con el Acuerdo Marco  de Creatividad y Diseño Gráfico, este es un modelo diferente de contratación pública de trabajo creativo con el que el Ayuntamiento de Madrid contrata (o contrataba) a profesionales del diseño y la comunicación para llevar a cabo sus campañas de comunicación durante un año. El Acuerdo Marco de Creatividad y Diseño Gráfico surgió a raíz de la voluntad del Ayuntamiento de Madrid de responder a las necesidades y demandas del sector del diseño gráfico y creación publicitaria. Con el acuerdo marco se pretende promover la absoluta transparencia y rendición de cuentas en la administración pública, además de evitar diferentes formas de intrusismo y precarización en el sector del diseño.

Nada que ver con este nuevo concurso de diseño de Madrid, abierto a «todas las personas físicas mayores de 18 años, así como cualquier persona jurídica» lanzado por la Empresa Municipal de Vivienda y Suelo de Madrid y remunerado con 2.000 a la propuesta ganadora. En 2021, la empresa pública cumple cuatro décadas de existencia y quiere «que los madrileños celebren su aniversario participando en un concurso de ideas».

«El objetivo es que cualquier persona a la que le guste el diseño, la ilustración, sea creativa y quiera compartir con la EMVS sus ideas pueda participar. De ahí que el concurso esté abierto a todo el mundo», explican desde el diario.madrid.com.

La modalidad de concurso

En las bases del concurso justifican esta modalidad de concurso –y en consecuencia la cuantía de la remuneración— explicando que este es un «contrato que tiene carácter privado puesto que Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo de Madrid, S.A. es una entidad del sector público que siendo poder adjudicador no reúne la condición de Administración Pública». Así, «el presente concurso tiene la naturaleza de concurso de ideas con intervención de Jurado. Al celebrarse por un poder adjudicador no Administración Pública y al no superar la cuantía de los umbrales económicos previstos por la LCSP (Directivas del Parlamento Europeo y del Consejo 2014/23/UE y 2014/24/UE, de 26 de febrero de 2014), se trata de un contrato no sujeto a regulación armonizada». 

De este modo, tienen vía libre para convocar a cualquier tipo de persona (mayor de 18) y ofrecerle 2.000 euros a la propuesta ganadora. 

La remuneración

Dejando a un lado si la cuantía de la remuneración (2.000 euros) sería suficiente o no para crear un diseño de logotipo conmemorativo de calidad, lo más preocupante es con este concurso se pretenda hacer trabajar de manera gratuita a los concursantes con la esperanza de que si resultan ganadores podrían llevarse 2.000 por su trabajo.

Esto es alarmante, sobre todo, valorando el trabajo que deberá hacer cada participante dadas las indicaciones de un pliego de condiciones ambicioso para la creación de un logotipo conmemorativo «destinado a ser parte de la identidad visual de la entidad durante el próximo año, proyectando este hito a través de un diseño de alto atractivo visual y adaptable a distintos formatos». 

El jurado

Como en muchos concursos de diseño abiertos y especulativos, no es extraño encontrar entre los componentes del jurado más consejeros y gerentes que profesionales especializados en diseño gráfico, branding o comunicación en general. En el caso del nuevo concurso de diseño en Madrid, de los 8 miembros («el delegado del Área de Vivienda, un representante de la Dirección General de Medios del Ayuntamiento de Madrid, el consejero delegado de la EMVS, el gerente de la EMVS, tres miembros de la Dirección de Estudios, Estrategia y Comunicación y un miembro del Comité de Empresa de la EMVS»), solo tres están relacionados con estrategia y comunicación. 

Derechos de autor y de explotación

Por supuesto, el ganador también está obligado a ceder a la EMVS «con carácter exclusivo, los derechos de explotación y uso total o parcial de la propuesta presentada, entre ellos, los de reproducción, distribución, comunicación pública, transformación, y en general, para todas las modalidades de explotación y medios de difusión conocidos, en todos los formatos o soportes existentes o futuros, por plazo indefinido». Y no solo está obligado el único ganador de los 2.000 euros sino que también lo están los otros cuatro finalistas seleccionados por el jurado.

Además, en las bases recalcan que esta cesión por parte del autor del diseño será totalmente gratuita: «la titularidad de cualquier derecho de Propiedad Industrial e Intelectual asociado a la propuesta ganadora corresponderá, por tiempo ilimitado, a la EMVS. […] El ganador se obliga, en su caso, a realizar las cesiones que en derecho procedan para que la EMVS ostente la referida titularidad en los términos y condiciones anteriormente citados. Las cesiones anteriores se entienden realizadas en todo caso con carácter gratuito».

Profesionalización del sector

Con la vuelta a concursos como este, la profesionalización del sector del diseño —que tanto cuesta afianzar— se deteriora cada vez más al mostrar al público de a pie que poco importa si eres profesional o no del diseño para poder encargarte de un proyecto de creación de marca y que poco valor económico tiene un trabajo así. Son este tipo de iniciativas populistas que desdibujan un proceso de contratación que apuestan por dignificar la profesión del diseñador gráfico.

¿Dónde queda la bolsa de proveedores de servicios que accederían a la convocatoria, la presentación de una oferta técnica (creatividad y diseño), e incluso un tribunal formado exclusivamente por profesionales nombrados por la Asociación de Diseñadores de Madrid (DIMAD), la Asociación Profesional de Ilustradores de Madrid (APIM), el Club de Creativos (CdeC) y por el Ayuntamiento?.

Esperemos que este tipo de concursos abiertos no se lleven al Acuerdo Marco a un oscuro rincón del ostracismo. 

→ diario.madrid.es

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