El Ministerio de Cultura reconoce a la dibujante y humorista gráfica por La muerte de Irene Márquez, publicada por Autsaider Cómics, una obra que combina humor negro, angustia, ternura y crueldad para enfrentarse a aquello que inevitablemente nos iguala. El galardón está dotado con 30.000 euros.
Irene Márquez Condes (Valdepeñas, Ciudad Real, 1990) ha sido reconocida con el Premio Nacional del Cómic 2026 por La muerte de Irene Márquez, publicada en 2025 por Autsaider Cómics. El Ministerio de Cultura ha anunciado este lunes el fallo de un jurado que ha destacado la «audacia y originalidad estética» de una obra construida desde el humor negro y atravesada por una cuestión tan universal como difícil de mirar de frente.
El jurado ha valorado también «la maestría en el uso del humor y una voz singular e iconoclasta» que, desde una jocosidad inesperada, enfrenta al lector con «esa amarga realidad que nos iguala a todos». No se trata simplemente de convertir la muerte en el remate de un chiste, sino de utilizar la risa para entrar en territorios incómodos, desmontar solemnidades y provocar una inquietud que permanece cuando la carcajada ya ha terminado.
«Con La muerte de Irene Márquez, un cómic alternativo, la creadora camina con éxito sobre la fina línea entre lo incorrecto, lo brutal y la carcajada, logrando un equilibrio casi imposible: el de inquietar, helar la sonrisa y subvertir los límites del humor contemporáneo», apunta el jurado. El fallo subraya además la personalidad autoral de Márquez, su riesgo formal y una capacidad expresiva que combina sensibilidad e ingenio sin esquivar la angustia asociada a los asuntos que aborda.
Un cómic alrededor de lo inevitable
La obra publicada por Autsaider Cómics reúne historias de diferente extensión, desde tiras de tres viñetas hasta relatos que alcanzan las 35 páginas. Por sus 148 páginas circulan condenados a muerte, suicidas, viudas, huérfanos, criminales, accidentes fatales y personas enfrentadas al duelo, pero también aparece la propia muerte de la autora, la del lector y, en realidad, la certeza de que ninguna de las dos puede evitarse.
La diversidad de formatos responde también a una variedad deliberada de tonos y enfoques. Hay crueldad y compasión, elementos cotidianos y sobrenaturales, humor cruento y momentos de una ternura que llega casi por sorpresa. Márquez no ofrece una interpretación única de la muerte ni pretende domesticarla mediante una moraleja tranquilizadora. La convierte en un territorio narrativo en el que caben el absurdo, el miedo, el dolor y esa risa incómoda que aparece precisamente cuando parece que no debería hacerlo.
Esa tensión forma parte del trabajo que la autora viene desarrollando desde hace años. Su humor no se limita a mostrar situaciones desagradables o a buscar la provocación inmediata, sino que utiliza lo incorrecto para poner a prueba nuestros propios límites: aquello de lo que creemos que puede hablarse, las formas aceptables de hacerlo y la distancia que necesitamos para poder reírnos de una desgracia. En La muerte de Irene Márquez, esa estrategia adquiere una dimensión más amplia y sostenida, con historias que cambian de ritmo y registro sin abandonar una voz reconocible.
El libro había recibido ya el Premio El Ojo Crítico 2025 de Cómic, concedido por Radio Nacional de España. El nuevo reconocimiento confirma la recepción de una obra que ha circulado desde un sello independiente y que no suaviza su lenguaje para acomodarse a las expectativas más convencionales del mercado. También supone un nuevo Premio Nacional del Cómic para Autsaider, editorial que ya obtuvo el galardón en 2021 con Primavera para Madrid, de Magius.
Del humor gráfico en redes al Premio Nacional
Márquez estudió Bellas Artes en Cuenca y posteriormente se especializó en dibujo en Granada, ciudad en la que reside. En 2016 comenzó a publicar humor gráfico en redes sociales y, un año después, inició su colaboración habitual con El Jueves. Desde 2018 firma en la revista la sección semanal Te has pasado, una serie de tiras en la que ha desarrollado buena parte de ese humor oscuro, directo y deliberadamente incómodo que atraviesa su trabajo.
Su primer libro, Esto no está bien, apareció en 2020 también bajo el sello de Autsaider Cómics. El volumen reunía encargos realizados para El Jueves, historietas de Te has pasado, trabajos personales y material inédito, componiendo una suerte de recorrido por sus primeros años de producción profesional. Ya allí estaban presentes la violencia, las miserias cotidianas, los cuerpos dañados y los desenlaces poco complacientes que posteriormente encontrarían una construcción más extensa en La muerte de Irene Márquez.
El Premio Nacional del Cómic reconoció en 2025 a Candela Sierra por Lo sabes aunque no te lo he dicho. Irene Márquez se incorpora ahora a una relación de autores y autoras en la que figuran Max, Paco Roca, Ana Penyas, Cristina Durán, Rayco Pulido, Borja González, Miguelanxo Prado, Paco Sordo o Bea Lema, entre otros nombres. Desde su creación en 2007, el galardón distingue una obra publicada durante el año anterior y se ha convertido en uno de los principales reconocimientos institucionales de la historieta en España.
La elección de Márquez vuelve a situar el foco sobre un cómic de autor que no teme resultar desagradable, extraño o difícil de clasificar. Su obra no utiliza la muerte para ofrecer respuestas ni consuelo, sino para formular preguntas desde el dibujo y el humor. La risa, en este caso, no elimina el miedo ni el dolor: apenas abre una rendija desde la que poder observarlos.
