El Salón del Cómic de València convierte la cultura asiática en eje de su edición 2026

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Del 27 de febrero al 1 de marzo, en Feria Valencia, el Salón del Cómic de València vuelve a mirar hacia Asia con su programación más ambiciosa hasta la fecha: autores nacionales e internacionales, charlas, concursos y un bloque musical donde el K-pop funciona como imán generacional y termómetro cultural.

La cultura asiática dejó hace tiempo de ser un “rinconcito” dentro de los eventos de cómic. Lo que antes se resolvía con un par de actividades y algo de merchandising hoy ya es un ecosistema editorial y audiovisual completo, con estéticas propias, comunidades hiperactivas y un puente directo entre el papel y la pantalla. Con esa idea, el Salón del Cómic de València refuerza su Zona Asia en la edición 2026 y la convierte en uno de los grandes focos del fin de semana, con tres espacios de programación y un calendario pensado para públicos muy distintos, desde lectores de manga a fans de la cultura pop coreana. La organización sitúa esta Zona Asia como su propuesta “más ambiciosa” hasta ahora, con el manga, el anime, el manhwa y el webtoon como protagonistas.

El Salón se celebrará del 27 de febrero al 1 de marzo en Feria Valencia, según el sitio oficial del evento, que ya presenta la edición 2026 como una cita que integra cómic, manga, anime, manhwa y webtoon dentro de su propuesta central.

Un mapa de actividades con tres escenarios

La Zona Asia se estructura este año en tres grandes espacios: escenario principal, escenario musical Asia y escenario de charlas Asia. La idea es sencilla: evitar que todo compita por el mismo foco y permitir que, mientras una parte del público está en una presentación editorial, otra pueda estar en un concurso, una actuación o una dinámica participativa sin que el área se convierta en un embudo. Es una decisión logística, sí, pero también cultural: asume que el fenómeno ya no es periférico y que necesita su propio ritmo, su propia narrativa de evento.

En el escenario de charlas Asia, el Salón reúne, como en ediciones anteriores, autores vinculados a la estética manga/manhwa y perfiles que se mueven entre la ilustración, el cómic y la narrativa gráfica contemporánea. La programación anunciada incluye nombres nacionales como Toni Caballero, Inthegras, Carles Esquembre, Judit Mallol, Luis Montes o Ricardo Vílbor, además de invitadas como la autora coreana Yudori y la divulgadora Quan Zhou Wu, conocida por su mirada sobre identidad, migración y cultura visual desde España. El Salón atribuye parte de esta convocatoria a la colaboración con editoriales como Planeta, Arechi y Astiberri, y con entidades como la Escola Joso.

Hay, además, charlas y presentaciones que buscan ampliar el foco más allá del fandom: por ejemplo, la participación de Estel·la Ramírez con un libro centrado en la sociedad japonesa, y la implicación de asociaciones y clubes que activan actividades desde sus propios stands. Ese “desde el stand” suele parecer un detalle menor, pero en este tipo de eventos es donde se cuece buena parte de lo que luego se convierte en hábito cultural: recomendaciones, descubrimientos, intercambio de referencias, y esa sociabilidad que es casi un medio en sí mismo.

K-pop y cultura pop: cuando el evento se vuelve escenario

Si las charlas sostienen el lado editorial y autoral, la música es el gran acelerador de energía. La Zona Asia incorpora concursos y espectáculos vinculados al K-pop, entre ellos el Arenal Kpop Revolution, planteado como un gran encuentro de grupos y solistas con coreografías y puesta en escena.

El evento también acoge la final de la Kpop League Season 3, impulsada por Kpopverse, que culmina una temporada de pruebas y actuaciones previas. En la información del propio Salón se presenta como “la final de la tercera temporada”, con 15 participantes que han competido durante meses, y se sitúa el 28 de febrero en el escenario principal.

A ese bloque se suman actuaciones musicales en directo, como la de la solista Hane y la boyband Risin’ Stars, que el Salón ha difundido en sus canales como parte del reclamo de “música en directo” dentro de Zona Asia.

El escenario musical Asia, según la nota, funcionará casi como un “nonstop”: proyecciones, dinámicas participativas, concursos de anime y manga, y actividades inspiradas en tradiciones japonesas, con colaboraciones que incluyen colectivos universitarios como el Club de Anime de la Universitat Politècnica de València. En términos de cultura visual, es interesante porque mezcla lo performativo con lo curatorial: del concurso al visionado, del juego al ritual, del gesto fan al aprendizaje colectivo.

En el fondo, lo que propone el Salón con esta Zona Asia no es solo “más actividades”, sino una foto bastante fiel del presente: un campo cultural donde el dibujo se publica en papel, se serializa en pantalla, se comenta en comunidad y, en paralelo, se baila. Por eso el crecimiento del manga, el manhwa o el webtoon no se entiende sin la lógica de plataformas y audiencias, ni sin la estética compartida que viaja de una viñeta a un videoclip en cuestión de días. El Salón lo formula como una apuesta por la diversidad cultural y como la consolidación de Zona Asia como referente nacional.

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