La empresa concesionaria del Camping Municipal de Riópar ha convocado un concurso especulativo para elegir su logotipo oficial. Pide propuestas en buena resolución, preferiblemente vectoriales, legibles en distintos tamaños, preparadas para fondos claros y oscuros y con los archivos editables disponibles si el diseño resulta ganador. A cambio, la persona ganadora recibirá una camiseta con su propio diseño y un vale para ocupar una parcela cuando el camping abra.
«Estamos deseando descubrir vuestro talento». Así termina el Camping de Riópar la publicación con la que anuncia la búsqueda de su nuevo logotipo. La frase es simpática, entusiasta y, sobre todo, conveniente. El camping no contempla la opción de contratar ese talento, lo que resulta curioso porque es lo que suele hacer cualquier persona cuando quiere el talento de otro.
El Camping Municipal La Veguilla de Riópar, en Albacete, busca la imagen que deberá representarlo durante los próximos años, busca su marca: el elemento que aparecerá en la entrada, la señalética, la página web, las camisetas, las campañas publicitarias y cualquier otro soporte desde el que el camping se presente ante sus clientes.
Para conseguirla, su empresa concesionaria, Unión Rural de Mujeres Emprendedoras, S.L. —URME—, no ha contratado a un diseñador ni ha solicitado presupuestos a distintos estudios. Ha preferido convocar un concurso abierto en el que cualquier persona mayor de edad puede enviar tantos logotipos como quiera antes del 15 de septiembre de este año.
La organización revisará todas las propuestas y seleccionará entre dos y cuatro finalistas según su propio criterio. Después publicará esos diseños en Instagram para someterlos a votación mediante encuestas en Stories.
No se habla de encargar, contratar, trabajar con o desarrollar junto a. Se habla de descubrir talento, compartir creatividad o construir comunidad. El diseño aparece como una actividad divertida que alguien puede hacer en su habitación durante su tiempo libre. A quien diseña le gusta diseñar, así que, quizá, no sea tan necesario pagarle.
Las propias bases recomiendan que los diseños se presenten en buena calidad, preferiblemente en formato vectorial, que funcionen tanto en tamaños grandes como pequeños y que puedan utilizarse sobre fondos claros y oscuros. La persona ganadora deberá facilitar además los archivos originales editables si la organización los solicita. Esperan una solución útil, versátil y preparada para ser aplicada. Quieren, en definitiva, un resultado profesional.
La organización afirma que quiere «encontrar el mejor logo posible», pero para eso, necesita contratarlo.
