El estudio barcelonés Clase firma la nueva identidad visual de Barcelona Districte Cultural, un proyecto del Institut de Cultura de Barcelona que busca articular bajo un mismo sistema los distintos programas culturales que se desarrollan en los distritos de la ciudad, reforzando su vocación pública, gratuita y de proximidad.
Barcelona Districte Cultural da un paso más en su consolidación como ecosistema cultural con una nueva identidad visual desarrollada por el estudio Clase. El proyecto plantea un cambio de enfoque claro: pasar de una comunicación fragmentada por disciplinas —teatro, cine, danza u otras artes escénicas— a una marca paraguas capaz de vertebrar, ordenar y dar coherencia a la diversidad de programas culturales que se activan en los distintos distritos de Barcelona.
Según explica el propio estudio, la nueva identidad trabaja sobre la resignificación y el reposicionamiento de Barcelona Districte Cultural como una marca compartida. No se trata solo de un logotipo o un sistema gráfico cerrado, sino de un marco flexible que pueda adaptarse a contenidos, espacios y públicos muy diversos sin perder reconocimiento. En ese sentido, la identidad se concibe como un espacio abierto, preparado para convivir con múltiples lenguajes culturales y funcionar como soporte común de toda la programación.
El sistema visual se apoya en la idea de flexibilidad y dinamismo, permitiendo que los distintos programas mantengan su singularidad a la vez que se integran en una estructura reconocible. La marca actúa así como acrónimo y como logotipo descriptivo, reforzando la claridad del mensaje y su función pública. Este enfoque busca facilitar la identificación del proyecto por parte de la ciudadanía y subrayar el carácter accesible y gratuito de la oferta cultural.
Más allá de la dimensión gráfica, el proyecto refuerza la vocación de proximidad de Barcelona Districte Cultural, entendida como una red que conecta barrios, centros públicos, programación y personas. La identidad no solo ordena la comunicación, sino que acompaña una estrategia cultural basada en descentralizar la cultura y hacerla llegar a todos los distritos de la ciudad, evitando la concentración habitual en los grandes equipamientos del centro.
Clase, con más de tres décadas de trayectoria, sitúa la cultura como eje central de su práctica y concibe la creación de marcas como una conversación entre contexto, comunidad e imaginarios compartidos. Fundado por Claret Serrahima y dirigido actualmente por Daniel Ayuso en la dirección creativa y Sandra Parcet en la dirección ejecutiva, el estudio ha trabajado para instituciones y marcas como el Ajuntament de Barcelona, el MACBA, la Fundació Joan Miró, el Palau de la Música Catalana o el Institut Ramon Llull, entre otras.
En el caso de Barcelona Districte Cultural, el encargo se alinea con esa forma de entender la identidad como sistema vivo y duradero, más allá de soluciones formales puntuales. Un proyecto que, por ahora, se presenta principalmente desde las propias fuentes del estudio y de la institución, a la espera de ver cómo se despliega en la comunicación cotidiana y en la experiencia real de los distintos programas culturales en los barrios de Barcelona.
