Bloom Hunter cumple un año como refugio para la ilustración contemporánea en Alicante

La tienda-galería fundada por Mar y Davide reúne en el centro de Alicante obra original, ediciones limitadas, impresiones y cerámica de más de 60 artistas. Concebido como un espacio dedicado íntegramente a la ilustración y la obra gráfica, el proyecto completa su programación con exposiciones mensuales de acceso gratuito.

Hace un año, Mar y Davide abrieron Bloom Hunter en Alicante con la intención de crear un espacio físico dedicado a la ilustración y la obra gráfica contemporánea. El proyecto nació con la intención de acercar el arte a la ciudad y ofrecer visibilidad a creadores españoles fuera de los grandes circuitos culturales.

Doce meses después, la tienda-galería reúne el trabajo de más de 60 artistas y combina la venta de obra con una programación mensual de exposiciones abiertas al público. «Queríamos descentralizar la cultura visual, huir de la producción masiva y dar cobijo a los que hacen las cosas a fuego lento», explican sus fundadores.

Situado en el número 6 de la calle Tomás López Torregrosa, Bloom Hunter se presenta como el primer espacio físico de Alicante dedicado íntegramente a la ilustración y la obra gráfica. Su catálogo incluye piezas originales, ediciones limitadas, impresiones y cerámica de autor, con técnicas que van del gouache y la acuarela al collage, el acrílico, la fotografía o la cerámica.

La selección reúne nombres consolidados junto a artistas emergentes. Entre ellos figuran Ana Jarén, Ana Santos, Asís Percales, Koko Che Jota, Ilu Ros, Lalauri, Marina Sanchís y Maore, además de creadores como Dakota Hernández, Judit Miau, Elena Mompó, Nekane Jiménez, Salina Belle o El Chico Llama.

En el espacio conviven ilustraciones figurativas, composiciones abstractas, escenas cotidianas y trabajos situados en los límites entre la ilustración, el arte, el diseño y la decoración. Esa diversidad permite mostrar distintos enfoques de la creación gráfica contemporánea y, al mismo tiempo, ofrecer piezas pensadas para públicos y espacios muy diferentes.

Uno de los objetivos de Bloom Hunter es facilitar una relación más cercana con la compra de arte. Las ediciones limitadas y las impresiones permiten acceder al trabajo de los artistas en formatos más asequibles que la obra única, mientras que la cerámica amplía la colección hacia objetos de uso cotidiano. El modelo se aleja de la galería tradicional para plantear un entorno menos rígido, donde se puede entrar, observar y descubrir obra sin necesidad de conocer previamente los códigos del mercado artístico.

Cada mes, Bloom Hunter organiza muestras de libre entrada que renuevan el espacio y permiten presentar con mayor profundidad el trabajo de diferentes autores. Para Mar y Davide, esta continuidad es lo que mantiene vivo el proyecto y convierte la tienda en un punto de encuentro entre artistas, vecinos y visitantes.

La propuesta adquiere también un sentido particular en un momento en el que buena parte de la ilustración se consume a través de pantallas y redes sociales. Bloom Hunter recupera el contacto directo con el papel, la textura, el color y la escala, además del tiempo y el proceso que existen detrás de cada pieza.

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