«R» de Rambleta, una marca cubista y urbana que pasea por la ciudad

Rambleta es un nuevo espacio dedicado al arte y la generación de experiencias que en breve abrirá sus puertas en el barrio del mismo nombre en la ciudad de Valencia. El estudio de Pepe Canya ha sido el responsable de diseñar esta marca que se presenta como «una R cubista y urbana que pasea por la ciudad plena de arte y experiencias», como explican desde el estudio.

El punto de partida del diseño ha sido crear una marca memorable, con una personalidad propia. Pero ello ha supuesto sortear alguna que otra dificultad. Primero, la existencia en la zona de otros espacios que ya incluían la denominación «Rambleta». Además el nombre en sí tampoco era descriptivo ni evocativo de la actividad del centro; un nombre que a su vez era largo, pero también un diminutivo.

El resultado final es un logo rotundo y fácil de recordar. La «R» inicial funciona a modo de cubo arquitectónico, el movimiento más el nombre da como resultado la marca. Incluye al mismo tiempo como símbolo y texto, y paralelamente en sus diferentes variantes cromáticas ejerce como un contenedor de cultura viva: dinámica y actual, versátil y urbana, rotunda y memorable. Una marca viva.


_____

+info: bycanyastudio.com

  • Pingback: gràffica.info | ‘Este diseño me suena’, una muestra de decibelios gráficos()

  • Rastafari

    Ese vídeo hace llorar al Niño Jesús.

  • Pingback: Nace Rambleta, un espacio dedicado al arte con una identidad corporativa “cubista y urbana” « PiensoLogoExisto()

  • eduardo

    sea como sea gráficamente y estéticamente, es una aprobado por los pelos con SUFICIENTE.

    El video es de lo peor que he visto en años, ni en la escuela se hacen así, y el destello del final casi me muero de risa.

  • Yavale

    Rambleta, no se si habrá leido usted bien mi mensaje, porque en ningún momento he dudado de la calidad los autores del trabajo. Pero no me negará usted, que al final se trata de un espacio público, y muchos estudios de la ciudad tienen la misma o más calidad y sin embargo ni siquiera han podido optar a realizar el proyecto. Por mucha gestión privada que haya, al final esto se construye con el dinero de todos y por cierto, la rumorología suele parecerse muchísimo a la realidad. Y si con Ortiz no toca, con Cyes sí, así que mil disculpas con mi 50% de error, pero eso no quita para que este sea un proyecto adjudicado a dedo donde nadie más ha tenido opción a participar. Por otra parte nada extraño por desgracia. Un saludo muy cordial

  • Rambleta

    Hola yavale, respeto su opinión respecto a la situación político/social de la Comunidad valenciana en general y del mundo del diseño gráfico en particular pero no puedo obviar lo malo que es “tocar-de-oídas” o comentar sobre rumorología. Se equivoca terriblemente al asignar la gestión del centro a esas dos empresas. Confunde la constructora Ortiz de Madrid – empresa sólida y de trayectoria intachable- con la de “Ortiz de Alicante” -nada que ver con la anterior aparte de coincidir en el nombre- y que es la que está siendo investigada por la fiscalia anticorrupción. La inversión y financiación de este proyecto la asumen diversas empresas privadas, con un riesgo empresarial más que evidente. Y es esta Sociedad (privada) la que realiza los diversos contratos. Por otro lado, el trabajo creativo del Estudio de Pepe Canya está fuera de toda duda. Un saludo muy cordial.

  • Yavale

    Graffica, creo que no deberiais publicar trabajos como este. No por su calidad estética, que puede gustar o no, sino porque detrás de este proyecto hay 2 empresas investigadas por la fiscalia anticorrupción (Cyes y Ortiz), que ya es bastante, y porque la ejecución del proyecto gráfico se debe a los "contactos" y no a la libre concurrencia o a los méritos. Y si fuera un cliente particular me daría lo mismo, todos lo hacemos, pero la administración está detrás e igual que nos quejamos de los concursos tampoco podemos promocionar los no concursos o adjudicaciones por amiguismo, y menos gratis. Hay muy pocas maneras de luchar contra esto, y más en Valencia, pero la de no dar protagonismo a estas cosas es una de las pocas que nos queda. Y más cuando el resto del colectivo ni siquiera hemos tenido opción a hacerlo.