Michael Bierut: «Prefiero que alguien me diga claramente que detesta mi trabajo a alguien que maree la perdiz»

Michael Bierut podría ser calificado como un empollón del diseño, una afirmación que hacemos con todo nuestro respeto. Se graduó con summa cum laude en 1980 en la Escuela de Diseño, Arquitectura, Arte y Planificación la Universidad de Cincinnati. Desde 1990 es socio de Pentagram en la oficina de Nueva York, trabajó durante diez años en Vignelli Associates, en última instancia, como vice-presidente de diseño gráfico.

Michael no tiene miedo a abordar cualquier variante del diseño: identidad corporativa, packaging, publicidad… y se ha ganado a clientes de la talla de la The New York Times, Harley-Davidson, la Universidad de Princeton y la Fundación William Jefferson Clinton, entre otros. Ha sido presidente del Instituto Americano de Artes Gráficas (AIGA), elegido para el Art Directors Club Hall of Fame en 2003 y recibido la Medalla de AIGA en 2006. Hoy le conocemos más afondo en nuestro Fotomatón. Fotos: Juan Martínez | Traducción: Rícar González

Me llamo Michael Bierut, B-i-e-r-u-t, nací el 29 de agosto de 1957 en Garfield Heights, Ohio, USA.

Mi diseño favorito de niño era el logo de una empresa que hacía unas carretillas elevadores tipo Fenwick. La empresa se llamaba Clark y en su logo la ‘L’ levantaba la parte de inferior izquierda de la ‘A’. Mi padre me lo señaló y me dijo “¿no es genial cómo levanta la letra igual que hacen las carretillas elevadoras?”. Yo estaba entusiasmado pensando cuántos secretos como aquel habría escondidos por los alrededores. Ni siquiera sé quién diseñó ese logo pero era mi favorito. Me encanta.

Me hubiera gustado dedicarme a la música, especialmente hacer carrera como pianista. Mi compañero de habitación de la universidad se gana la vida en parte tocando el piano en bares. Él piensa que es tedioso, pero para mí tocar música sin tener que llevar el instrumento, no tienes que hacerlo si eres pianista porque ya hay un piano allí esperándote, tocar las canciones que te pide la gente, si eres bueno, me parece un trabajo estupendo. Siempre que no me hubiera dedicado al diseño gráfico.

A los estudiantes lo mejor que puedo decirles es que sean siempre optimistas, inquietos y curiosos sobre el mundo. Creo que lo que hace al diseño gráfico diferente del diseño industrial, del diseño de moda, del diseño de interiores, de la arquitectura, es que el diseño gráfico no es sólo una cosa. El diseño de moda puede ser un traje y la arquitectura puede ser un edificio. Como estudiante te obsesionas con la parte técnica del diseño, la que tiene que ver con el kerning, espaciado, maquetación y composición… Esas cosas son importantes pero son medios que sirven a un fin. A un fin mayor. Y si puedes mantener el interés en ese fin mayor, siempre mantendrás la inquietud y el compromiso en tu siguiente trabajo. También es válido para profesionales.

Diseño gráfico es… a nivel muy básico, la distribución de textos e imágenes para hacer llegar un mensaje a una audiencia. Pero también es una manera de ver el mundo, de pensar… o una manera de vivir si quieres verlo así.

En diseño gráfico, la tipografía no tiene sentido si no hay algo que leer, un libro ha de tener introducción, nudo y desenlace, palabras e imágenes, una revista ha de tener palabras e imágenes, un logo ha de representar a una institución, un cartel va a intentar convencerte de algo, ya sea comprar una lata de judías o apoyar una causa noble, y todo eso es lo que hace que el diseño gráfico sea interesante.

Estuve becado algún tiempo lo que fue muy importante para mí, pero el primer trabajo después de graduarme fue trabajar en New York para Lella y Massimo Vignelli. Pasé de estar toda la vida en Ohio, en un entorno tranquilo, a trabajar en un estudio de talla internacional regido por dos diseñadores italianos realmente dinámicos que se habían trasladado a Nueva York con su cartera de clientes de todo el mundo, así que fue una educación grandiosa que me pagaron por recibir, por lo que me considero muy afortunado.

Mi trabajo más reciente es un programa de identidad para un museo en Tulsa, Oklahoma, en pleno dentro de los Estados Unidos. Un museo poco conocido aquí y no digamos en el resto del mundo. Nos costó mucho llegar a una solución. Hicimos tres propuestas diferentes, cada una con muchas posibilidades, pero no nos convencían, hace un par de semanas dimos con la solución y es agradable ver que, cuando ya estás desesperado pensando que no eres el adecuado para ese trabajo, cuando casi te has rendido, finalmente avanzas en la buena dirección.

Trabajar con Isidro Ferrer sería genial, realmente creo que podría aprender mucho de él, pero Paula Scher también es genial, lo mismo que James Goggin, de Chicago, acabo de descubrir su trabajo y me parece fantástico.

¿Qué le dices a alguien cuando te dice que no le gusta lo que has hecho?
Si trabajas con clientes, lo que más me gusta oír es: «nos encanta, gracias». Lo segundo que más me gusta es cuando te dicen «lo detesto» porque también es interesante. Lo que menos me gusta oír es «mmmm, nos has dado mucho que pensar, seguimos en contacto». Prefiero que alguien me diga claramente que detesta mi trabajo a alguien que maree la perdiz. La gente normalmente es correcta cuando te dice que no le gusta lo que has hecho..

Hace un par de semanas un cliente nos dio un brief de un concurso de marketing cuyo producto era relativamente barato y dirigido a la juventud, y había que hacer que pareciera serio por una parte pero casual e informal por la otra. También querían que fuera un poco genérico, neutral, y nos sugirieron usar Helvetica.

La tipografía que estamos usando es ITC American Typewriter, diseñada por Tony Stan. No la usaba desde 1981 ó 1982, pero ahora estamos tratando de utilizarla de una manera muy moderna, así que no parece de los años 70, y es asombroso lo que se adapta al carácter del producto. Es una tipografía que he redescubierto.

Diría que he aprendido más de Neville Brody que de David Carson. En su trabajo he descubierto más cosas. Por otro lado, Milton Glaser me ha influido mucho más que Paul Rand. Fui a un colegio con una educación tipo suiza muy estricta, pero siempre me gustó mucho Milton Glaser y a pesar de distanciarme mucho en estilo, admiro su trabajo.

Dentro del mundo del diseño gráfico añadiría unas cuatro horas a cada día para que todo el mundo tuviera tiempo para pensar entre tanto deadline.

Mad era mi revista favorita cuando era un crío… Alfred E. Newman se llamaba el tipo ¿no? Una superestrella. Si alguna vez aparece mi foto a toda página en la portada de una revista me gustaría que fuera ahí.

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