Diseñadores en la nebulosa analiza el papel del ordenador como herramienta, las posibles influencias que este haya tenido sobre el estilo y el inesperado desarrollo que, a raíz de la aparición del ordenador personal, está teniendo la tipografía en los últimos años.

El diseño se ha incorporado en el sistema producto. Y tras muchos vaivenes, resultados de modas más que de fundamentos, ha devenido un pilar básico mediante el que pensar las sociedades en las que estamos inmersos. Han desaparecido las miradas unidimensionales al mismo tiempo que se han acotado los ámbitos de reflexión.

En el campo del diseño, este proceso supuso una de las tantas rupturas que nos han acompañado desde que el plomo dio paso al ófset. Este, a su vez al mundo digital. Estas rupturas, no fueron nítidas, ni fragmentarias. Más bien se han ido situando en una nebulosa de la que van surgiendo respuestas diversas en la medida que aparecen nuevos cuestionamientos.

Sobre el libro

Diseñadores en la nebulosa se acerca a este modelo que se ha repetido en cada salto tecnológico. De tal manera que la continuidad del pensamiento nebuloso continúa vigente por cuanto centra la atención en el papel que desempeña el diseñador. No tanto en el resultado o el producto cuanto en la manera como se enfrenta el pensamiento a la realidad.

El pensamiento de José María Cerezo —por otro lado, uno de los profesionales que se atrevió a pensar desde la experiencia de diseñador— no trata de ser imparcial ni equidistante, sino que surge de la experiencia, alejado de la sepsis, los equilibrismos buenistas o las nostalgias.

Se enfrenta a la nueva realidad tecnológica con las herramientas que esta le provee y con el bagaje cultural de un pensamiento cultural arraigado. «¿Es posible enfrentarse a la realidad de otro modo?», se preguntarán muchos lectores. Cerezo se lo plantea Diseñadores en la nebulosa con una mirada subjetiva, a veces incluso irónica, pero siempre sincera.