The Balance of Being: una colección de fondos de pantalla creados con IA que reflexiona sobre el equilibrio emocional

La inteligencia artificial empieza a generar no solo imágenes o discursos, sino también objetos digitales pensados para habitar el día a día. The Balance of Being es, ante todo, eso: una colección de fondos de pantalla creados con inteligencia artificial para ordenador, iPad y iPhone, disponibles de forma gratuita a través de una web interactiva. Detrás del proyecto están el director creativo y motion designer Petru, el artista visual Pol Solà y Buas Studio, que han trabajado conjuntamente en una propuesta que cruza diseño, tecnología y exploración emocional.

Al acceder a la web, el usuario se encuentra con una experiencia sencilla y directa: una navegación infinita desde la que descubrir y descargar wallpapers en distintos formatos y resoluciones, pensados específicamente para adaptarse a diferentes dispositivos. No hay registros, ni barreras de acceso, ni jerarquías evidentes entre las piezas. Las imágenes se presentan como un archivo abierto, listo para ser incorporado al escritorio, a la pantalla del móvil o a la del iPad, integrándose en el uso cotidiano de la tecnología.

La web funciona, además, como algo más que un simple repositorio. Concebida como un espacio interactivo sin inicio ni final definidos, propone una navegación libre que invita a detenerse, explorar y elegir. No hay un recorrido marcado ni una lectura cerrada: cada usuario decide cuánto tiempo permanecer, qué imágenes descargar y cómo relacionarse con ellas. En ese sentido, el proyecto se sitúa a medio camino entre la experiencia digital y el archivo visual utilitario.

IA como proceso, no como atajo

La colección de imágenes es el resultado de meses de exploración con inteligencia artificial, entendida no como una herramienta de automatización ni como un generador rápido de resultados, sino como un motor conceptual y visual. El equipo plantea la IA como un espacio de diálogo creativo, un sistema con el que experimentar formas, colores y composiciones vinculadas a estados emocionales como el equilibrio, la presencia o la tensión interna.

Lejos de buscar un estilo espectacular o puramente tecnológico, las imágenes trabajan desde una estética contenida, casi meditativa. Volúmenes suaves, composiciones suspendidas y una paleta cromática que evita el exceso construyen un imaginario que funciona bien tanto como pieza autónoma como en su aplicación práctica como fondo de pantalla. Son imágenes pensadas para acompañar, no para reclamar atención constante.

Esta decisión no es casual. El proyecto parte de una reflexión sobre cómo habitamos nuestras pantallas y qué tipo de estímulos visuales nos rodean durante horas. En lugar de fondos neutros o imágenes agresivas, The Balance of Being propone superficies visuales que buscan generar calma, equilibrio y cierta distancia frente al ruido digital habitual.

La web como extensión viva del proyecto

La experiencia se articula a través de una web infinita e interactiva, concebida como una extensión natural del propio proceso creativo. No hay una separación clara entre obra, proceso y resultado final. La navegación continua refuerza la idea de flujo y permanencia, alejándose de la lógica de principio y fin que domina muchas experiencias digitales actuales.

En este contexto, la descarga de los fondos de pantalla se convierte casi en un gesto íntimo: el usuario se apropia de una imagen y la incorpora a su espacio personal, trasladando el proyecto del ámbito público de la web al entorno privado de su dispositivo. El diseño deja de ser algo que se observa puntualmente y pasa a formar parte del día a día.

Una reflexión sobre creación digital y uso cotidiano

Seleccionado recientemente en Best of Behance, The Balance of Being conecta con una tendencia cada vez más presente en la creación digital contemporánea: proyectos que no se limitan a exhibirse, sino que buscan integrarse en la vida cotidiana del usuario. En este caso, el fondo de pantalla actúa como formato final y como medio de difusión, diluyendo la frontera entre obra y uso.

Más allá de la experimentación técnica, el proyecto plantea una reflexión clara sobre el papel de la inteligencia artificial en los procesos creativos actuales. No como sustituto del criterio humano ni como herramienta puramente productiva, sino como un sistema con el que pensar, explorar y construir significado visual.

Disponible de forma abierta en thebalanceofbeing.art, el proyecto se presenta como un caso interesante para entender cómo la IA, el diseño y la experiencia web pueden converger en propuestas que no solo se miran, sino que se habitan.

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