El festival barcelonés celebrará su 15ª edición los días 6 y 7 de noviembre en Fira Montjuïc con una programación que refuerza el live AV, la creación audiovisual contemporánea, la arquitectura sonora y las prácticas digitales.
En esta edición, el relato visual del festival vuelve a apoyarse en una imagen creada por la diseñadora gráfica barcelonesa Patricia Peix. MIRA 2026 plantea su identidad como un descenso hacia las profundidades marinas, una metáfora de la cultura underground y de aquellas prácticas que no siempre ocupan la superficie más visible de la industria, pero que siguen generando formas, lenguajes y comunidades propias. El fondo marino aparece así como un espacio poco iluminado, difícil de cartografiar y lleno de vida inesperada; una imagen que conecta con la manera en que el festival ha construido su lugar dentro de la música electrónica, el arte digital y la creación audiovisual contemporánea.
Una de las líneas más claras de esta segunda ola es el peso del live AV, un formato que MIRA ha defendido desde sus primeras ediciones y que aquí vuelve a aparecer como una herramienta central. Se trata de pensar el concierto como una pieza audiovisual completa, donde sonido, pantalla, luz, datos, programación y percepción forman parte de una misma estructura. En ese terreno destaca la presencia de Ryoichi Kurokawa. El artista japonés, afincado en Berlín, actuará por primera vez en MIRA con ND, un nuevo show que se estrenará en Barcelona. Su trabajo se ha mostrado en instituciones como Tate Modern, el Centre Pompidou o la Bienal de Venecia, y fue reconocido con el Golden Nica del Prix Ars Electronica. Kurokawa suele definir sus piezas como esculturas temporales: obras construidas a partir de sonido, imagen, espacio y tiempo, con una precisión formal que se acerca tanto a la composición musical como a la arquitectura.
La programación anunciada permite leer el festival como un laboratorio de relaciones entre tecnología, cuerpo y espacio. Ahí aparece Corprès, alter ego de Joan Torné, que llevará al festival una performance basada en la improvisación física y sonora. Su trabajo con sintetizadores analógicos, micrófonos de contacto, circuit bending y efectos construye una masa sonora inestable, ligada al gesto y al momento. En un entorno donde muchas prácticas digitales se asocian a precisión, control y sincronía, su propuesta introduce el error, el accidente y la fragilidad como parte del lenguaje. La relación entre sonido, arquitectura y percepción espacial será, por su parte, el centro de PROXIMA + R-010 x MATTEO present MAKROPHONI. Lucas Rojo presentará por primera vez este nuevo show junto al estudio de diseño escenográfico Proxima, en una pieza que conecta dub techno y downtempo con una puesta en escena pensada para expandir la percepción del espacio. A ese mismo bloque se suma Kavari, uno de los fichajes recientes de XL Recordings, con PLAGUE MUSIC, un directo de electrónica áspera y física donde respiraciones, fricción, texturas y golpes funcionan como materiales compositivos.
Una segunda ola centrada en la creación digital
Tras una primera ola en la que ya se habían anunciado Shygirl, Nicola Cruz, Max Cooper, Tortoise, Fennesz & Lillevan, Machine Girl, underscores, ML Buch, Martin Rev junto a Divine Enfant, ear, AMORE, Del Gesù, weed420 y DATAPUNK presentado por Anthony Rother, el festival suma ahora doce nuevas incorporaciones: Corprès, Debit, DJ G2G, DJ Zero, Grand River, Helena Hauff, Kavari, Nosaj Thing x Daito Manabe, PROXIMA + R-010 x MATTEO present MAKROPHONI, Ryoichi Kurokawa, Space Afrika y Tutu.
También se incorpora el proyecto conjunto de Nosaj Thing y Daito Manabe. El productor estadounidense Jason Chung, conocido por una electrónica que cruza hip hop instrumental, ambient y diseño sonoro, trabaja aquí junto al artista y programador japonés Daito Manabe, fundador de Rhizomatiks y una de las figuras relevantes en la relación entre algoritmo, cuerpo y música. Manabe interviene también en la composición, lo que convierte el directo en un proceso compartido donde programación, sonido e imagen forman parte de una misma estructura.
Debit, alias de la compositora y productora mexicano-estadounidense Delia Beatriz, debutará en la península con Potpourri, un live AV con visuales desarrollados por Bianjie Systems, el estudio formado por Ian Margo y Alexandre Montserrat. Su trabajo cruza electrónica experimental, investigación de archivos, tecnologías musicales y relecturas de materiales sonoros vinculados a contextos culturales concretos, desde el tribal guarachero hasta instrumentos de viento mayas recontextualizados mediante inteligencia artificial. En este caso, la pantalla funcionará como un mapa vivo de interfaces, grafos y estructuras que se modifican en tiempo real al ritmo de la música.
La dimensión inmersiva aparece también en Grand River, proyecto de la compositora neerlandesa e italiana Aimée Portioli, que presentará Temporary, un nuevo show electroacústico inédito en España con diseño de luces de Andrea Familari. Su música se mueve entre la síntesis analógica y digital, la guitarra y las texturas orgánicas, con referencias que van de la kosmische musik a la música de vanguardia y las bandas sonoras.
Space Afrika, desde Manchester, llevará a MIRA un directo audiovisual vinculado a Quiet Storm, su nuevo álbum para Dais, previsto para septiembre de 2026. El dúo trabaja con ambient, dub, trip hop, techno y texturas orquestales para construir paisajes urbanos, espectrales y cinematográficos. Su propuesta no se limita al terreno musical. Funciona también como una forma de narrar la ciudad, la memoria y la identidad desde materiales sonoros e imágenes que se mueven entre lo documental, lo emocional y lo abstracto.
El club como archivo y espacio de fricción
Helena Hauff llegará con una sesión extendida de tres horas, un formato que permite desarrollar una narrativa larga y trabajar la selección como un proceso de construcción de tensión. Su aproximación al techno, el electro, el acid, la EBM y el industrial mantiene una relación directa con la cultura material del vinilo y con una forma de entender la cabina como espacio de archivo, memoria y lectura del presente.
DJ Zero, figura histórica de la electrónica barcelonesa y colaborador de MIRA desde sus primeras ediciones, vuelve a los festivales tras años prácticamente alejado de los escenarios. Su sesión en vinilo funciona también como una recuperación de memoria local: una escena de diggers, clubs, tiendas, sellos y espacios que ha sostenido parte de la cultura electrónica experimental antes de su entrada en circuitos más visibles.
Tutu, proyecto de Gemma Planell, y DJ G2G completan el bloque de club desde registros más imprevisibles. Tutu se mueve entre bass house, trance cósmico, grime abstracto, tribalismo y acid techno, mientras que DJ G2G, artista de raíces danesas y uruguayas afincada en Copenhague, plantea una sesión donde hardstyle, guaracha, nightcore, jersey, dubstep y referencias pop conviven desde una lógica queer y acelerada.
