Las revistas importan de nuevo, aunque algunos todavía no lo sepan

Una nueva generación ha descubierto en las revistas algo que quienes crecimos sin redes ya encontramos en los fanzines: un espacio propio para contar historias sin algoritmos ni intermediarios. El papel recupera valor porque ofrece atención, permanencia y criterio, aunque publicar más no significa necesariamente tener más cosas que decir.

Hay un gran ímpetu por las revistas y, en general, por las ediciones impresas. Las nuevas generaciones han descubierto aquello que quienes crecimos sin redes conocimos a través de los fanzines, los cómics underground y las publicaciones autoeditadas: la posibilidad de construir un espacio propio para contar cosas.

Salir de la versión móvil