La Fundación Biomédica del Hospital Gregorio Marañón saca a licitación pública un logotipo por 500 euros y exige dos propuestas

La convocatoria, financiada con fondos públicos europeos, obliga a presentar dos propuestas creativas y a completar una tramitación administrativa propia de una licitación pública por un importe máximo de 500 euros sin IVA.

La Fundación para la Investigación Biomédica del Hospital Gregorio Marañón ha sacado a licitación pública el diseño del logotipo del proyecto europeo MOBHOPE por un presupuesto máximo de 500 euros sin IVA. El procedimiento, tramitado como contrato menor, exige no solo la presentación de dos propuestas de diseño, sino también el cumplimiento de todos los requisitos formales propios de una licitación pública, con la correspondiente carga administrativa.

El pliego establece que el encargo debe incluir dos ideas o propuestas de logotipo, desarrolladas con sus versiones en color, blanco y negro, positivo y negativo, además de los formatos necesarios para uso digital y para imprenta. Es decir, se solicitan propuestas creativas completas, técnicamente resueltas y listas para su aplicación.

A esta exigencia creativa se suma la obligación de presentar la oferta a través de una plataforma electrónica de contratación, ajustándose estrictamente a los modelos oficiales de la Fundación, cumplimentando documentación técnica y económica, y respetando los plazos y procedimientos administrativos establecidos. No se trata de un encargo directo ni de una contratación simplificada, sino de un proceso reglado que requiere tiempo, atención y conocimiento del sistema de contratación pública.

El plazo para presentar la oferta es de tres días naturales, un margen especialmente reducido si se tiene en cuenta que el licitador debe desarrollar dos propuestas de diseño y, al mismo tiempo, preparar toda la documentación administrativa necesaria para concurrir correctamente. La combinación de ambas tareas convierte el esfuerzo requerido en desproporcionado respecto al importe económico previsto.

El sistema de adjudicación refuerza esta lógica. Una vez verificado el cumplimiento de los requisitos técnicos, el contrato se adjudica exclusivamente en función del precio, con una ponderación del 100 %. No se valoran criterios como la calidad creativa, la experiencia profesional, la solvencia técnica o la adecuación conceptual de las propuestas al proyecto.

El proyecto MOBHOPE, cofinanciado por la Unión Europea, se enmarca en una iniciativa de investigación en salud pública con vocación de impacto social. Sin embargo, la identidad visual que representará ese proyecto se aborda desde una lógica de mínimo coste, trasladando al profesional tanto el trabajo creativo como el esfuerzo administrativo, sin una retribución acorde.

Entre el tiempo necesario para idear, diseñar y presentar dos propuestas formales y el tiempo requerido para cumplir con la tramitación administrativa propia de una licitación pública, los 500 euros sin IVA resultan claramente insuficientes. Más aún cuando se tiene en cuenta que el criterio de adjudicación no contempla ningún tipo de valoración cualitativa del trabajo.

Este tipo de convocatorias vuelven a poner sobre la mesa una realidad recurrente en la contratación pública del diseño: la desconexión entre la complejidad real del trabajo exigido y el valor económico que se le asigna. Cuando una institución pública normaliza este desequilibrio, no solo precariza al profesional que concurre, sino que consolida un modelo de contratación que desincentiva la calidad y empobrece el resultado final.

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