Javier Mariscal rinde homenaje a la luz de Valencia en su nueva exposición

No es la primera vez que hablamos de este diseñador. A estas alturas, Javier Mariscal ya no necesita presentación. En esta ocasión, hablamos sobre la vuelta del diseñador a Pepita Lumier con una nueva exposición: La luz de Valencia. La maravillosa y única luz valenciana, junto a la belleza y la brutalidad de su paisaje, es la protagonista de esta muestra a la que el reconocido diseñador le ha dedicado un homenaje. 

javier mariscal valencia

Cuando Javier Mariscal piensa qué es lo que mejor identifica Valencia, para él es la Luz. Así, con mayúscula. La peculiar luz valenciana «es única, es poderosa, es muy luminosa, es vitamínica, es a veces cegadora, pero siempre es optimista, alegre, limpia y también excesiva, explosiva. En invierno te acaricia y en verano te quema», según confiesa Mariscal. La exposición también brinda un homenaje a los paisajes valencianos: el mar, las ciudades y los pueblos, las carreteras y las casas de campo; los apartamentos y las playas; los balcones y las ventanas.


La luz de Valencia ha sido trabajada siguiendo el paisaje y la luz de norte a sur de la Comunitat, reflejados en acuarelas y en la obra de gran formato realizadas sobre dibond. La galería Pepita Lumier mostrará la exposición desde el viernes 16 de noviembre de 2018 al 5 de enero de 2019.

Manifiesto de La luz de Valencia, escrito por Javier Mariscal:

«Cuando pienso qué es lo que mejor identifica Valencia para mí es La Luz. La Luz de Valencia es muy especial. Es única, es poderosa, es muy luminosa, es vitamínica y, a veces, cegadora, pero siempre es optimista, alegre, limpia y también excesiva, explosiva. En invierno te acaricia y en verano te quema. Quizás es porque Valencia está en medio de un golfo, el mar entra en la tierra acariciando las olas la arena de la playa infinita. Desde Vinaroz a Denia. De Orihuela al delta del Ebro. El mar es un charco gigante, un espejo que refleja esa luz tan potente. Es como si todo el territorio fuera un plató de cine permanentemente iluminado por miles de focos cegadores.

La Luz y el Paisaje. Dibujando las ciudades y los pueblos, las carreteras y las casitas del campo, los apartamentos y las playas, los balcones y las ventanas. Es el paisaje de una huerta acosada por la ciudad, rincones de calles anónimas, carreteras nacionales y caminos rurales. Playas ocupadas por multitudes, calas con familias remojándose entre las rocas. Siempre tratando de encontrar la poesía al horror, al desastre urbanístico, mirar con cariño un paisaje que lo quieres porque te ha visto crecer. Son esos pinos y esas dunas; esos balcones y esas persianas; esas fachadas y esas glorietas.

Es un paisaje que lo amas y sobre todo lo entiendes porque lo llevas incrustado en la piel, aunque tú no lo quieras. Viajando por el mundo tratas de entender y apropiarte de otros paisajes dibujándolos. Un día vuelves por estas tierras y todo es tan cercano y tan bonito para mí, que no tienes más remedio que volver a dibujarlo una vez más».

Pepita Lumier

javier mariscal valencia paisaje

Deja un comentario