Identidad de club, un cruce de caminos para 2025

Estaba siendo un año tranquilo, caracterizado por rebrandings imperceptibles como el del Bayern de Múnich o vaciados de escudo como el del Nápoles. De repente, dos proyectos sacudieron la identidad de club. Ajax y Tottenham siguen caminos opuestos que darán forma a la comunicación visual en 2025. Las instituciones deportivas, ante su propio cruce de caminos.

Después de la tormenta heráldica que caracterizó el post pandemia, el fútbol y los escudos se dieron un tiempo. Sin embargo, como Ross y Rachel en Friends, siguieron conectados por un hilo invisible que hacía presagiar que volverían a cruzarse más pronto que tarde. Los clubes aprendieron a no quemarse con sus emblemas. They were on a break, diría Ross. La ieja aspiración de las instituciones deportivas, ser solo empresas, acabó resultando ingenua y utópica. Buena parte de su éxito depende de que entre la pelotita y sus clientes no son meros brand lovers. Los ejemplos de Atlético de Madrid y Real Valladolid, que aquí bautizamos cariñosamente como requetebrandings (deshacer un rebranding ante la presión social de una afición), establecieron una nueva praxis. Las renovaciones identitarias empezaron a ser más conservadoras y en muchos casos consensuadas. Desde finales de 2023, el mundo del fútbol entró en una comprensible fase que podemos denominar Bandera de Japón.

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