¿Ya sabes quién es Banksy?

Una entrevista a Goldie, dj de música electrónica, exgrafitero y amigo del popular artista urbano, hizo que saltaran todas las alarmas este fin de semana al referirse a él como ‘Robert’. Inmediatamente, todos los dedos de la opinión pública apuntaron hacia una misma conclusión: Banksy es Robert del Naja, integrante de la banda Massive Attack.

quién es Banksy identidad bandera francesa 1

Obra de Banksy

Cuanto más se afana alguien en ocultar su identidad, más se esfuerza el resto en revelarla. Banksy, grafitero conocido por su estilo satírico y moral, lleva tiempo tratando de escapar de los nombres que parecen perseguirle. Este fin de semana ha tenido que sumar una acusación más a su larga lista: Goldie, dj de música electrónica, exgrafitero y amigo suyo, ha sufrido un lapsus al hablar de él. O, al menos, eso es lo que parece.

«Denme una tipografía, una camiseta, escribamos Banksy sobre ella y problema resuelto. Ya la podemos vender. Digo esto sin faltar al respeto a Robert, que es un artista increíble y ha conseguido darle la vuelta al mundo del arte», arguyó el dj en una reciente entrevista.

Al mencionar a ese tal ‘Robert’, nadie ha dudado en señalar a Robert del Naja, integrante del grupo musical Massive Attack, y ya relacionado previamente con el grafitero desde el año 2016, momento en que una investigación del periodista Craig Williams hizo públicas algunas pruebas que parecían demostrarlo. Entre otras premisas, Williams sostuvo que existía una relación entre los grafitis del artista y las diferentes localizaciones que había visitado la banda cuando estaba de gira. Por ello, no dudó en señalar con decisión que el músico era quien se escondía detrás del popular autor de Street Art. Por el momento, no obstante, sigue siendo un rumor, y el propio Banksy se ha mantenido al margen de todas las hipótesis.

En el mundo del grafiti no es raro hablar sobre anonimato. Muchos artistas que se han dedicado a esta actividad (por no decir la gran mayoría), se han opuesto en muchas ocasiones a revelar su identidad. Ello, sumado a las denuncias, habitualmente situadas en la izquierda política, parecen ser rasgos más que notorios de las personas que han llevado su arte a las calles para demostrar todo su potencial.

Blek Le Rat, considerado el padre de graffiteros como Banksy, plasmaba temas políticos en lugares totalmente inesperados. Sus matices de humor negro y un impacto visual contundente para sacar a los viandantes de sus habituales preocupaciones caracterizaba sus principales intenciones.

«Cada vez que pienso que pinté algo un poco original, me encuentro que Blek Le Rat lo hizo también, solamente que viente años antes», llegó a confesar el artista británico al hablar sobre el que se considera uno de los ‘padres’ del esténcil moderno.

Su seudónimo, una mezcla entre Il Grande Blek y Blek le Roc en francés (una serie de cómics italianos) dio lugar a su apelativo, tras el cual se encontraba, en realidad, el parisino Xavier Prou. Otros artistas, como Shepard Fairey, que se dedica a dibujar vastos murales, han optado por mostrar su rostro sin ningún reparo. No hay reglas y, si las hay, se pueden romper.

Más peculiar todavía resulta hablar del caso de Sabo, un graffitero que se sitúa a la derecha política y se enorgullece de ello. «Creo que ser de izquierdas es una enfermedad mental», ha llegado a decir este exmarine norteamericano que impregna las calles de Los Ángeles con un trabajo no exento de polémica y habitualmente racista y xenófobo y que, desde luego, supone toda una excepción al perfil de grafitero que solemos conocer.

Los mensajes desplegados en paredes, muros, escaleras, o grandes edificios aparecen, casi de la nada, para advertirnos sobre diferentes problemáticas. Unos, denuncian el capitalismo, el consumismo o las desigualdades; otros (como acabamos de ver), se posicionan frente a ello férreamente, incluso, desde la derecha política. El arte no entiende, necesariamente, de nombres, posiciones, edades o profesiones. Quizá, por eso mismo, y dado los perfiles que nos encontramos en este ámbito, es inevitable preguntarse: ¿acaso realmente es tan importante saber quién se esconde tras estos graffitis? No lo parece.

Banksy