Trimarchi 2015, un encuentro a gran escala

Lance Wyman, Carl Sprague, Fred Deakin, Edgardo Giménez y Rocambole, entre figuras del humor gráfico y los medios digitales, se presentaron en Trimarchi 2015. La suma de las partes que reúne el festival conforma una totalidad que lo convierte en una ceremonia, donde todo pasa y mucho queda.

Lance Wyman y un repaso por sus comienzos en el diseño de pictogramas en Trimarchi 2015

Lance Wyman y un repaso por sus comienzos en el diseño de pictogramas.

Tras el comienzo urbano del proyecto brasileño Pimp my Carroça, —activismo y diseño social que legitimó la propia Martha Cooper—, el escenario se colmó de pop ensoñado y pinceladas de psicodélica. Edgardo Giménez dotó a la primer fecha de un contexto histórico necesario para entender parte del diseño argentino, donde destacó en varios tramos de su exposición la figura de Jorge Romero Brest. «El Di Tella y en especial Romero Brest nos abrió las puertas para crecer. Era extraordinario, era permisivo, nos escuchaba siempre». Para Giménez las verdades se dicen riendo, definición de vida clave en el desarrollo de su trabajo en los dorados 60, «una época de gran conmoción cultural. Una década donde reinaba la felicidad cultivada. Eramos inmensamente felices, nos costaba detenciones policiales, por el pelo, por la ropa. Pero no nos asustaba».

Giménez trae al escenario algunos nombres esenciales para una platea atenta que los desconoce, como el crítico Pierre Restany, la artista sin obra Isabel Uriburu y Kive Staiff.  Edgardo Giménez, en coincidencia con el director de arte Carl Sprague, cuya rigurosa etiqueta y estampa honró al festival, legitiman el oficio, la cita culta y el  art de vivre con oropeles. Si para Sprague el poder de un buen dibujo le permite proyectar escenarios, edificios y planos, su multipremiado set para The Grand Budapest Hotel, el film de Wes Anderson, reivindican no solo su refinado lápiz sino la polisemia de su imaginación desbordante.

El relato de Lance Wyman —en tanto pionero en señalética y wayfinding para transporte y espacios públicos—, corporiza parte fundamental de la historia gráfica de Estados Unidos, resaltando figuras máximas del diseño como Saul Bass y George Nelson. El programa de branding para las Olimpíadas de México 68 motivó el aplauso cerrado de la audiencia en distintas ocasiones, acorde con la escala de las supergráficas aplicadas al Estadio Olímpico de México, la señalización y la tridimensionalidad de la identidad que, en su opinión, «fue muy importante para todo el desarrollo del branding».

Edgardo Giménez y sus comienzos en una agencia de publicidad en Trimarchi 2015

Edgardo Giménez y sus comienzos en una agencia de publicidad.

Con cierta emoción, Lance Wyman reconoció la vital influencia que ejerció la cultura mexicana en su carrera, cuyo efecto llega con homenajes multicolores, amigos recuperados y reconocimientos como la exhibición en el MUAC y el MoMA. Si bien para Wyman, «México 68 se convirtió en las olimpiadas gráficas», otros diseños top como el Metro de la ciudad de México, Channel 5, el Zoológico de Minnesotta y el National Zoo Park forman parte de los diccionarios visuales del diseño universal.

Previo a la leyenda Wyman, Fred Deakin sorprendió a la audiencia de todas las formas posible. Como un veterano MC’s, Deakin rapeó, bailó, paseó a la audiencia por sus emprendimientos Airside y Lemon Jelly —el camino del diseñador a DJ global—y, finalmente, como profesor, se puso muy serio para indagar acerca del rol de las tecnologías, los millenials y la experiencia del usuario futuro, tópicos que tuvo destellos de interés también en los dispositivos sensoriales de la espiritual Kate Stone a.k.a Novalia y las aplicaciones de Xavier Gallego.

Entretanto, en esa suma de las partes, el humor gráfico de Liniers, Gustavo Sala y Jean Jullien ampliaron los intereses de una audiencia muy variada y convirtió a los humoristas en verdaderos animadores de la escena, en un tour de force de viñetas, absurdo e irreverencia en todas sus formas de intervención. Como sentenció Jean Jullien «si hacemos reír hemos logrado nuestro objetivo». Ánimo que define con justicia los tres días del encuentro.

Fred Deakin rapeando y bailando en Trimarchi 2015

Fred Deakin rapeando y bailando.