Más de mil creadores europeos piden a la UE una política de propiedad intelectual más «justa»

Algunos de los rostros más conocidos y aclamados del ámbito cultural europeo han firmado una carta dirigida al Presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker. En ella le instan a encontrar una «solución real» ante la política online actual de la Unión Europea

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«Un internet justo para los creadores». Este es el contundente título del comunicado que se ha remitido a la Comisión Europea a través de la GESAC, sociedad que agrupa a 34 de las mayores sociedades de gestión de derechos de autor de la Unión Europea. Pedro Almodóvar, Charles Aznavour, Andrea Bocelli o Ennio Morricone son solo algunos de los artistas que han estampado su firma en esta carta para exigir «soluciones no superficiales» al problema planteado.

«Solicitamos que su anunciada propuesta legislativa sobre derechos de autor sea un reflejo de las necesidades de los creadores y su lucha por conseguir un trato justo a cambio del uso de sus obras online» han indicado por escrito los artistas, que también han resaltado lo «anticuada» que les parece la normativa vigente. Así, han incidido en que la realidad actual en gestión de derechos y propiedad intelectual perjudica a los compositores, autores, directores, guionistas, fotógrafos, escultores y pintores que conforman el ecosistema creativo, ante lo cual solicitan a Europa que «lidere un movimiento que reequilibre el sistema, de manera que tanto los creadores como los consumidores y pequeños negocios reciban el mejor trato posible».

Las reivindicaciones de los creadores europeos coinciden con la puesta en marcha de la segunda edición de la campaña «Defiende tus derechos», liderada por la Coalición de Creadores e Industrias de Contenidos. El objetivo es concienciar sobre la ilegalidad de la piratería a alumnos de 5º y 6º de Primaria, y 1º y 2º de la ESO, y abordar los daños que ello supone a los creadores originales de las obras.

No en vano, solo el 39,5 % de los jóvenes consigue diferenciar los contenidos pirateados de los legales, cifras que resultan alarmantes en el panorama actual, y que obligan a reconsiderar seriamente la legislación sobre propiedad intelectual desde una vertiente ética, comprometida y segura.

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