¿Por qué a los diseñadores nos pasa esto?

Viendo este video que nos ha llegado via Tu Mente Crea que a su vez venía de Ateneu Popular , te das cuenta de que los diseñadores hemos hecho algo mal. Observando las situaciones que nos ocurren a nosotros, en otras profesiones y situaciones de la vida, uno se da cuenta de que ha estado haciendo el tonto toda su vida laboral.

¿Porque a los diseñadores nos pasa esto? A nadie se le ocurre decir lo que vemos aquí, pero sin embargo, a los profesionales del diseño, esto no le resultará nada extraño. ¿A que te ha pasado alguna de estas situaciones más de una vez? Si algo tiene de consolador, es que parece que esto no solo ocurre en nuestra ciudad o país, parece que pasa en todas partes. Bueno, ¡mal de muchos consuelo de tontos!

O cambiamos esto nosotros o ellos no lo harán.

  • J

    El diseño se compone principalmente de un valor intangible difícil de medir. En los ejemplos expuestos, sería lo bueno que estaba el chuletón, lo mucho que nos guste un grupo o lo bueno que sea el peluquero en acertar lo que le pedimos para considerar que el precio está justificado. La diferencia principal es que el diseño, a día de hoy, es modificable infinitas veces sin incurrir en mayores gastos que en tiempo, además que la propiedad intelectual es, por definición, utilizable infinitas veces. Si alguien te corta el pelo mal no puede volvértelo a hacer a menos que te crezca, idem con la comida (y ya sabéis lo que hay que hacer para traer de vuelta el chuletón). Los costes tangibles (papelería, herramientas…) prácticamente han desaparecido y al mismo tiempo, la tecnología y las barreras de entrada han ido cayendo hasta el punto de que cualquiera puede ser diseñador con una conexión a internet y una copia de photoshop. Por supuesto esto no los convierte en profesionales, pero sí pueden suplir las necesidades del cliente, que muchas veces pueden entender el diseño como un coste colateral empresarial en vez de un valor añadido, por lo que sólo están dispuestos a pagar a la baja, aunque tengas más que probada tu valía como profesional.

    Por lo tanto tenemos un trabajo basado en valores mayoritariamente intangibles, que apenas genera costes por modificación, se puede reproducir con facilidad, con una barrera de entrada al sector prácticamente inexistente y que puede no ser una necesidad primaria para el cliente.
    Nada de esto es extrapolable a ninguno de los ejemplos anteriores, que son bienes tangibles y no reutilizables. Cuando no te gusta un chuletón que te acabas de zampar no te queda otra que pagar por el tiempo y recursos que acabas de consumir. Que quieras pagarlo por lo que vale un taco es por lo expuesto anteriormente (pero, por resumir, cliente que confunde valor con costes y tiene la percepción de no haber malgastado ningún recurso tangible – ciertamente, porque en la mayoría de los casos no lo ha hecho, a no ser que cobréis la mina del lápiz a precio de oro ;)-)

    Por cierto, curioso que se ponga el ejemplo del disco, cuando las ventas han caído una auténtica salvajada. No era la misma Fnac la que iba a quitar su departamento de música?

    Qué hemos hecho mal? Pues yo creo que nada, al fin y al cabo nos dedicamos a algo en la cúspide de la piramide de Maslow, y eso tiene sus pros y contras. Una alta auto-realización a costa de que cuando vienen mal dadas para la sociedad en general, nos quedamos aquí arriba esperando a que los demás puedan volver a entender el diseño como valor añadido.

    Qué hacer para cambiarlo? Intentar trabajar sólo con clientes que vean el diseño como un valor añadido para su proyecto, ofrecer un valor diferencial respecto a la competencia y reciclarse para adaptarse a sectores con menor oferta que demanda.

    Ya está ahi mi piedra.

    • graffica_info

      Interesantes reflexiones… gracias!