La liturgia de Tim Cook revela las buenas nuevas de la religión Apple. Algunas interesan a los diseñadores

Qué Apple se ha convertido en una especie de religión es algo que ya nadie puede negar. Todo lo que hacen y dicen se sigue con verdadera devoción y fe. Incluso las presentaciones tienen su liturgia, monaguillos, oradores, plegarias… A Tim Cook le sale un poco peor que al hijo pródigo Steve, pero progresa adecuadamente. Ir a la misa que celebra Apple cada varios meses es un acto de fe que si no tienes la oportunidad de ser invitado, puedes seguir en directo por algún canal, red social o web.

Lo hacen muy bien. Saben cómo crear el misterio, la comunicación, los iconos, las vírgenes y los santos… para que sin darnos cuenta acudamos a comprar nuestra pequeña dosis de salvación tecnológica. Pero, sobre todo, saben crear un buen concepto y un buen producto. No es el mejor, pero sí es el que mejor nos seduce.

De todos modos, lo que a nosotros nos interesa es saber cuáles son las buenas nuevas relacionadas con nuestro trabajo.

Apple inventó el nuevo papel, la era postpecé lo llaman, y ahora poco a poco lo va perfeccionando. Primero era un soporte un poco tosco, con pocas posibilidades, pero con cada proceso de producción van mejorando el producto. Si analizamos las presentaciones desde el primer iPad hasta este último veremos cómo hay una constante alusión a la emoción. Apple quiere convertir la tableta en un foco de sensaciones y emociones que supere al papel. Que de alguna manera sea un soporte que en poco tiempo quede como un lugar para la nostalgia. «¡Papá, Papá…. y como podías leer revistas como esta!».

Y la verdad es que lo están consiguiendo. Con la nueva pantalla están cerca. La resolución de las imágenes que entregamos a las imprentas es de 300ppp pero cuando hacemos una imagen para el entorno digital la dejamos a 72. El nuevo iPad eleva ese requisito hasta los 264ppp con lo que se queda a un paso de la calidad de imprenta. Argumentan además que este límite es superior a lo que el ojo humano puede ver. Además el campo de color que abarca una pantalla es muy superior a la tinta y el papel con lo que una imagen en el iPad siempre tendrá más posibilidades de color. Pregunta: ¿Debemos preparar fotos a 264 píxeles para los iPads y con perfiles de color de mayor rango? Habrá que investigar.

La tipografía también es un tema interesante. Desde las primeras pantallas con unos píxeles enormes hasta esta nueva ‘retina display’ la tipografía se ve cada vez mejor y con más definición. Los contornos se afinan y el contraste con el fondo es cada vez más importante y mejorado. Nuevos retos para los tipógrafos. Tipos para tabletas, para ordenadores, para imprenta… Más investigación.

La buena noticia es que estos dispositivos están abriendo nuevas posibilidades. Más posibilidades para emocionar. La mala es que en Apple están volcados en todo lo que es comercialización de dispositivos móviles y personales. De la mejora de máquinas para el entorno profesional, silencio celestial.

Sea lo que sea lo que está claro es que si lo que contamos, diseñamos o escribimos no es bueno da igual el soporte y si es bueno lo mismo. Pero hay algo que estos ‘cacharros’ todavía no consiguen transmitir. Esa emoción al pasar una hoja, el tacto de los diferentes tipos de papel, el olor a tinta, los troquelados, los metalizados… ¡Ay! que me pongo tonto con esto. Bueno ya sabéis de qué hablo.

PD. ¿Habéis visto la nueva versión del la manzana de Apple? ¿Igual les da por volver al rollo arcoíris hippie?