Iker Ayestarán: «Con Loreak me preocupaba que otros gestionasen la imagen, que es muy delicada»

Iker Ayestarán se considera, ante todo, ilustrador (te lo aceptamos, Iker, pero ya llevas unas cuantas gráficas de películas a tus espaldas). Este donostiarra lleva unos años en la órbita de las productoras vascas Irusoin y Moriarti, cuya línea editorial recorre los más claros preceptos del cine de autor europeo, casi siempre rodado en euskera.

Iker Ayestarán, ilustrador responsable del diseño del cartel de la película Loreak.

Iker Ayestarán, ilustrador y director creativo responsable del diseño del cartel de la película Loreak.

Imaginamos que saben la suerte que tienen: Iker Ayestarán ha ido dando una pátina a todas sus películas que las aglutina bajo una marca gráficamente reconocible. En muchos casos con sus ilustraciones (cuyo estilo ya aprecian y compran revistas de medio mundo como Variety). En otros casos, como el de Loreak (cartel co-ganador en los Premios Proyecta), con un trabajo más amplio de director creativo. Pero en todo caso con un denominador común: el uso de la metáfora visual.

Iker se escuda en la magnitud reducida de los proyectos y la confianza adquirida con sus clientes (ya amigos), para justificar sus aciertos. Nosotros pensamos que tiene una especial capacidad para ilustrar ideas, independientemente de cuál sea el código. No es un diseñador para cine al uso, no compite con agencias y estudios por grandes campañas y su trabajo es más frecuente fuera del cine. Pero tiene la inmensa suerte de haber colocado su estilo en la estantería de los ingredientes deseados en cualquier imagen promocional.
carteles de cine – cartel del film Loreak

Curiosamente, nunca ha estudiado ilustración, desarrolló su arte de manera autodidacta (le encanta el cartelismo polaco), pero sí se formó en diseño y fotografía, y ha hecho mucho trabajo gráfico con y sin ilustración. Reconoce que le gusta tener el control sobre sus gráficas, según nos comenta:

«Con Loreak tenía la necesidad de supervisar las adaptaciones, me preocupaba que otros gestionasen la imagen, que es muy delicada; también se me hizo difícil que hubiera tanta gente opinando».

¡Ay, amigo!, uno de los mayores defectos del sector. Pero Iker no corre el más mínimo riesgo de parecer soberbio, cuenta su trabajo con la mayor sencillez y humildad. Es un placer descubrir grandes talentos con tan poco ego. De hecho, repite sin parar que la creación del cartel de Loreak fue un trabajo en equipo.

El proceso de Loreak fue bonito. Tras hacer algunas pruebas con fotogramas de la película quedó claro que debía ser un cartel «anónimo», es decir, sin caras. Más que nada porque debía estar centrado en las flores, como tantos planos de la película. Querían algo misterioso pero al mismo tiempo delicado, muy estético. Solución: una completa sesión de fotos dirigida por él, con la inestimable colaboración de los directores de la cinta y la de un apasionado florista que aportó el ingrediente fundamental. Resultado: flores reales y estampadas que generan un «lecho» sobre el que descansa un torso femenino que sostiene los ramos.
carteles de cine – detalle de una de las versiónes del cartel del film Loreak
Una composición barroca y algo intrigante que Iker coronó con una tipografía clásica y muy sencilla, complementaria con el conjunto. Todo el mundo está de acuerdo en que es un magnífico cartel. Hay muy pocos casos en los que un afiche se hace más célebre que la película que defiende; este es claramente uno de ellos.

Iker nos cuenta que no sabe bien por dónde irá la tendencia en el diseño de carteles y no conoce demasiados grafistas especializados en cine; apunta –sin aire de crítica– que hay fórmulas establecidas que se repiten. Al hilo de esto, dice que entiende el marketing y las necesidades de la venta, pero parece no estar muy por la labor de abandonar su fantástico reino de Taifas. Comparte estudio en San Sebastián con un diseñador web, rodeado de sus propios personajes en un ambiente apacible. No salgas, Iker, sigue haciendo cosas maravillosas.

ENTREVISTA REALIZADA POR: Pablo Dávila / Ana Linde

ikerayestaran.com

  • Miguel

    duro