Humberto Rivas, fotografías que evocan la memoria callada

El Arxiu Fotogràfic de Barcelona presenta la exposición Huellas. Humberto Rivas, integrada por 53 fotografías realizadas entre 1995 y 2005 que rastrean la geografía buscando escenarios e individuos vinculados a la Guerra Civil.

Oriol, 1996, de Humberto Rivas

Humberto Rivas (Buenos Aires, 1937 – Barcelona, 2009) llegó a la ciudad condal en febrero de 1976, pocas semanas antes del golpe de estado del general Videla en Argentina. Y se quedó. Durante la Transición, la producción fotográfica barcelonesa estaba marcada por el documentalismo, pero al mismo tiempo por un relevo generacional. En este contexto, Humberto Rivas pronto se convirtió en un referente indiscutible para los fotógrafos más jóvenes, que se esforzaban por la definición y el reconocimiento de un nuevo territorio propio de creación fotográfica.

Como decía Marta Gili en un texto de 1991, «el trabajo de Humberto Rivas llegó a Barcelona como un soplo de aire fresco».

Sant Felip Neri, Barcelona. por Humberto Rivas

Tanto si se trata de rostros de personas como de ruinas o fachadas, las fotografías de Humberto Rivas nos despliegan un paisaje esencial compuesto de ausencias y tiempo acumulado. La mirada silenciosa de los individuos y la obsolescencia de los objetos evocan la memoria callada. El Arxiu Fotogràfic de Barcelona adquirió esta colección de fotografías en el año 2009.

Retrato de Eugenio Granell por Humberto Rivas

Las fotografías de la exposición Huellas. Humberto Rivas articulan un proyecto complejo, ya que en un largo período, el autor rastreó la geografía buscando escenarios e individuos vinculados, de una manera u otra, a la Guerra Civil. Teruel, Belchite, Corbera d’Ebre, Figueres, Barcelona… Pero también Montserrat, Filo, Encarnación, José María o Eduardo. Imágenes que ponen nombres y caras a unas verdades que indefectiblemente borrará el paso del tiempo. La retórica del autor y la naturaleza de indicio de la fotografía no hacen más que reforzar el carácter residual de lo que finalmente queda. Y, en última instancia, la fotografía: un registro documental del estado de la cuestión.

Filo retratada por Humberto Rivas

Las fotografías de Humberto Rivas reivindican la memoria. Son evocadoras, pero no nostálgicas, porque se reafirman en el tiempo histórico.

En palabras de Walter Benjamin, cada una «se adueña de un recuerdo tal y como fulgura en el instante de un peligro».

Belchite 1998, por Humberto Rivas

Humberto Rivas recibió en el año 1997 el Premi d’Arts Plàstiques Ciutat de Barcelona, y en 1998, el Premio Nacional de Fotografía del Gobierno español. Un año después, en 1999, se le concedió en Argentina, el Premio Konek. En el año 2009 recibió a título póstumo la Medalla d’Or al Mèrit Artístic del Ayuntamiento, justo pocos días después de su muerte.

Dónde: Arxiu Fotogràfic de Barcelona. 
Cuándo: Hasta el 8 de abril de 2017.

→ arxiufotografic.bcn.cat