¡Gracias Bilbao! Estos Premios Gràffica han sido de ¡aúpa!

Desde el viernes 14 de diciembre estamos en Gràffica con una enorme sonrisa que no se nos borra. Ese día por la mañana, todo hacía presagiar que los astros se habían confabulado en nuestra contra: vuelos con turbulencias y aterrizajes forzosos, a ‘la vasca’, a causa de la lluvia y el viento, como el que vivieron los componentes de Campgràfic -su vuelo, después de intentar tomar tierra en Bilbao dando tumbos se vio obligado a emprender nuevamente vuelo y tener que aterrizar en Santander [ver video]-, pero también Mongolia, Blanc, Lamosca, Marta Cerdà y Fernando Gutiérrez. A ello se sumaron los trenes con averías, esos que parece que nunca llegan a su destino, como el de Jordi Embodas. Y como remate, un par de virus estomacales que dejaron a un par de premiados un poco fuera de juego. Sin embargo, de repente la tempestad amainó y a las 16.00 h. todo estaba preparado para empezar la tercera entrega de los Premios Gràffica.

TODOS LOS PREMIADOS LO HACEN
Estamos felices. No podemos negarlo. Estamos felices porque todo salió bien y todos los premiados son grandes personas que vale la pena conocer más allá de su trabajo. Grandes personas.

Todos los premiados lo demuestran. Cinco tipos despedidos de sus puestos de trabajo son capaces de inventarse un nuevo formato de revista que se ríe de lo más sagrado de este país. Una pequeña editorial hace los mejores libros sobre tipografía sin más pretensión que disfrutar de ello. Un tipógrafo en la madrugada diseña tipos exquisitos simplemente para ser feliz. Una joven indignada desde China crea una plataforma de protesta porque no puede quedarse quieta.

En estos premios hemos visto como un graffitero hace poesía visual urbana que llega a nuestra conciencia desde el anonimato. Cómo un diseñador londinense, de padres españoles, revolucionó las revistas de prensa en España. Hemos descubierto cómo la infografía nos puede enseñar fácilmente cómo una ‘mosca’ puede volar. También descubrimos cómo en un evento de diseño no es necesario aburrirse y se pueden generar endorfinas, ‘blancas’ endorfinas. Y confirmamos que se puede trabajar en cualquier parte del mundo a cualquier edad solo con proponérselo.

Pero sobre todo estamos felices por ver cómo los diseñadores desarrollan su trabajo. Estos premios son el ejemplo de que nosotros tenemos un papel en la sociedad que va más allá de hacer un logo bonito o una web que funcione. La labor de motor de cambio, de ser agentes de cambio en la sociedad es algo que no debemos olvidar.

Tenemos la capacidad de crear, de transmitir, de decir, de comunicar… y hacerlo en estos tiempos en los que el suelo parece que se derrumba debajo de nuestros pies es algo obligatorio por parte de todos. Al final se trata de hacer que la sociedad sea un poco mejor, que nuestro entorno sea mejor. Y si no nos lo encargan, pues lo hacemos nosotros, y todos los premiados lo hacen… por eso estamos felices.

Desde aquí queremos agradecer a todos los premiados el esfuerzo y los avatares que han tenido que sufrir para estar presentes en los premios. ¡Unos premiados de lujo!! Con ellos hemos compartido dos días inolvidables en Bilbao. Además de hacer entrega de los trofeos, fue un auténtico placer que nos contaran en primera persona su visión del diseño, cuáles han sido los proyectos que han marcado un antes y un después en su carrera, su evolución y sus últimos trabajos.

Marta Cerdà fue la primera en recoger su trofeo y la encargada romper el hielo sobre el escenario. Marta supo contagiar su energía y pasión por el diseño a todos los asistentes. Nos explicó por qué le es imposible separarse de su Cintiq, el poso que le quedó de sus estudios de psicología y la aportación que esta formación le ha supuesto en su manera de entender el diseño gráfico. Nos contó los motivos que le llevan a tratar ilustración y tipografía con los mismos ojos. Y nos desveló que aunque su trabajo lo desarrolla principalmente en digital, su refugio de paz está en la caligrafía y el lettering. El siguiente turno fue el del Blanc, ¡grandes Raúl Ramos y David D’Eboli! Nos hicieron una demostración práctica de su interés por eliminar la barrera entre ponentes, asistentes y organización. Y así, en la maleta y como quien no quiere la cosa, se trajeron #uncachitodeblanc a Bilbao; pusieron al público en pie y ¡hale!!, a jugar a la pelota vasca.

SAM3 prefirió mantener el anonimato y no asistió a la entrega de los premios, pero sí estuvo presente con unas palabras de agradecimiento y un vídeo de su poesía urbana.

Llegó el turno de Jordi Embodas, el que se acuesta con las tipografías. Jordi nos habló de interpolaciones tipográficas, de Trola y de Bulo -sus últimas tipografías publicadas- y de la necesidad actual de publicar tipografías con muchos caracteres (mínimo 900 por estilo). También nos explicó cómo reparte su tiempo entre el trabajo y su familia, aprovechando los tiempos muertos en el metro y en el bus donde revisa sobre el papel lo que después corrige digitalmente sobre la pantalla del ordenador, levantándose a las 05.00 de la madrugada para practicar su pasión: la tipografía.

Lamosca nos habló de sus orígenes, allá por 1995, cuando en los estudios de diseño no era muy común que se juntara gente con diferentes perfiles en el diseño pero que a su vez, éstos se complementaran. También de su evolución hasta llegar a este momento centrado en las infografías. Lamosca demostró que no es necesario ser un crack en matemáticas para desarrollar exquisitas infografías. Para el estudio barcelonés, la infografía se asocia al lenguaje de la historia, de la música, de las matemáticas, de la ciencia… Se trata de una herramienta expresiva que, en definitiva, busca generar un lenguaje gráfico.

La siguiente entrega fue para Campgràfic. Su exquisita labor editorial y su éxito [más de 20.000 libros vendidos de su Manual de tipografía, dice mucho a su favor en un campo tan minoritario como es el tipográfico] tiene una clara explicación: la devoción que José Luis Martín, Félix Bella y Xavier Llopis han puesto por sacar adelante proyectos que les apasionan y que a su vez tienen un gran interés entre la comunidad del diseño. Un proyecto que se ha ido haciendo en los ratos libres y robando tiempo a la familia. Y es que, como explicaba José Luis Martín: «No sabemos qué tienen las letras, pero crean adicción».

El lápiz afilado de Roto levantó los aplausos de los asistentes. Lo mismo que el proyecto Voces con Futura, en el que su creadora nos demostró cómo una sola persona no puede cambiar el mundo, pero sí provocar una reacción en cadena en la que entre todos: diseñadores, ilustradores, dibujantes… podamos aportar muchos granitos de arena para despertar una catarsis de cambio.

En la recta final estuvo Fernando Gutiérrez, que con su ojo sibarita, nos deleitó con sus proyectos editoriales para Tentaciones, Matador, Colors… todas ellas bellísimas y exquisitas. De Matador, Gutiérrez habló de lo personal y ambicioso que fue este proyecto editorial con carácter anual, cuyas ediciones que se rigen por las letras del abecedario y no por números. Fernando nos contó que debido al nivel de exigencia, él llegó hasta la letra J, pero que nadie piense que ha abandonado la publicación definitivamente, ya que ha llegado a un acuerdo para hacerse cargo de la dirección de arte del último número, la letra Z en 2022.

Y con Mongolia llegó la fiesta. Darío Adanti, Fernando Rapa Carballo y Eduardo Galán levantaron las carcajadas del público y pusieron la puntilla final. Entre todo el alboroto, nos explicaron el por qué de Mongolia; de cómo buscan recuperar la tradición de las antiguas revistas satíricas y de humor político como El Papus o Hermano Lobo, entre otras; del carácter contrainformativo que tienen sus contenidos; de su amor por el papel, de sus peregrinaciones en coche para ver cómo se imprime cada ejemplar, de su espíritu fanzinero, de la importancia que tienen sus contraportadas y por qué cada seis números deciden cambiar el formato. Divertidos, irreverentes, desternillantes y 100% encantadores. ¡Aúpa Mongolia! Y ¡aúpa Bilbao!!

Hace unos días, cuando dábamos a conocer los premiados, decíamos que los Premios Gràffica 2012 nos habían salido un poco activistas. Ahora, tras la entrega de los trofeos podemos decir que han sido los más divertidos. ¡¡Gracias a todos los asistentes!!

Desde aquí también queremos dar las gracias a nuestro Main Sponsor el banco de imágenes iStockphoto por entendernos desde el primer día. También a todos los partners Pantone, MUJI, Taschen y PrintCarrier. Así como a los colaboradores AlhóndigaBilbao, qué espacio más auténtico para una entrega de premios, Belondrade por su exquisito vino y Petit Palace & High Tech Hoteles. ¡Gracias a todos!! Estos premios han sido posibles y tienen el lugar que se merecen gracias a vosotros.

Pero la fiesta no acabó en el escenario. De ahí pasamos a los vinitos, los pinchos y una fiesta con risas, abrazos, carcajadas… Fiesta por todo lo alto ¡a la bilbaína!! Dos días en los que hemos podido hablar tranquilamente con los premiados no sólo de diseño, que también sino de aquellas otras muchas inquietudes que todos compartimos. De ahí nuestra gran, grandísima sonrisa.