La emoción inunda la mayor celebración del diseño hecho en España: Festival Premios Gràffica 2015

Si hay una palabra que pueda resumir el Festival Premios Gràffica 2015, esa quizás sea la emoción. Y no por los nervios por conocer quiénes son los 10 premiados, ya que aquí, a diferencia de otros certámenes o premios de diseño, los ganadores ya lo sabían desde que se hizo público el pasado 27 de noviembre. Sin embargo, a pesar de ese ‘guión escrito’, la emoción se hizo presente por varios motivos.

Festival Premios Gràffica 2015

El primero, por la calidad de los trabajos que pudimos contemplar narrados en primera persona por cada uno de los premiados que pasaron sobre el escenario de CaixaForum Zaragoza este viernes 11 de diciembre. El segundo motivo, por la dimensión cercana y humana que además hay detrás de estos grandes profesionales que se sitúan en lo más alto de la cultura visual. Y finalmente, por la complicidad del público y de los representantes del diseño, la cultura, la formación y de las instituciones públicas que se dejaron contagiar por la magia de esta celebración y que participaron en la entrega de los trofeos.Chabi Fotografía

Emoción, creatividad y diseño que estuvieron acompañados de las notas de humor, gracias al monologuista Diego Peña, que a través de sus chistes y chascarrillos consiguió que el público –las casi 300 personas que llenaron el auditorio de CaixaForum– permanecieran pegados a sus butacas durante las más de cuatro horas y media que duró el festival.

Los asistentes también fueron partícipes del evento, ya que tuvieron que tomar decisiones e ir respondiendo a las diferentes preguntas que –con cierto carácter de enigma– aparecían sobre la pantalla con el fin de elaborar una encuesta: ¿Blanco o negro? ¿Están las reglas para saltárselas? ¿Qué somos diseñadores o componedores? ¿Cafeína o teína? ¿Digital o papel?

Festival Premios Gràffica 2015

Ana Gea, co-directora de Gràffica, fue quien abrió la tarde. En sus palabras de bienvenida, quiso agradecer al jurado su ojo crítico a la hora de aportar las 51 candidaturas de esta séptima edición de los Premios Gràffica. También para las marcas que con su apoyo hacen posibles estos premios. Los patrocinadores Adobe, ESAT, Exaprint. La colaboración de Obra Social La Caixa y CaixaForum Zaragoza. Y la participación de Ayuntamiento de Zaragoza, la ESDA, el Heraldo de Aragón, Radio 3 – Fluido Rosa, Don Serifa y NH Hoteles.

Los primeros en recibir su Premio Gràffica 2015 de manos de Ricardo Alfós, director de CaixaForum Zaragoza, fueron Tres Tipos Gráficos, estudio madrileño que –a pesar de su nombre, está compuesto por 5 diseñadores– puso de manifiesto el gran nivel creativo y estético que hay en España. En su conferencia hablaron del diálogo como elemento fundamental que nutre cada uno de sus proyectos. Especialmente a través de sus trabajos en el terreno del fotolibro, como Bidean, de Miren Pastor, o Ser Sangre, de Iñaki Domingo, mostraron su necesidad de «romper los códigos y no quedarse con las ideas establecidas a priori», con unos resultados brillantes e impecables.

Pedro Arilla, fundador de Don Serifa, hizo entrega del segundo premio a Daniel Armengol Altayó, artista visual y diseñador, divertido e inteligente a partes iguales. «Aún tengo dificultad para explicar lo que hago», confesaba Dani sobre el escenario. Con su mix entre la dirección de arte, la robótica, la programación, las instalaciones, los gifs animados, los juegos y la pura interacción dejó una gran sonrisa entre los asistentes. «El error, no el cromo, es lo que busco en mi trabajo», a partir de ahí, con Dani Armengol todo es posible.

Festival Premios Gràffica 2015

Tras recibir el trofeo de manos de Luisa Pellegero, directora de la ESDA, Verkami, la plataforma de crowdfunding que ya lleva más 3.500 proyectos creativos lanzados, dejó claro por qué son merecedores de un Premio Gràffica. Con su modelo de microcenazgo cultural se han convertido en una alternativa de financiación para que artistas, creadores, diseñadores y colectivos vean realizados sus sueños. Joan Sala habló sobre la necesidad de «romper mitos», ya que el crowdfunding no consiste en aquello de «más triste es pedir», sino del hecho de que «la gente confíe en una idea, en un proceso muy diferente de consumo». Una intervención que cerró con un mensaje: «¡Viva la revolución de los micromecenas!».

El artista SpY, todo un pionero en el urban art en España que ha desafiado las reglas yendo un paso más allá para salirse de los muros del graffiti fue el único que no pudo acudir a la ceremonia –cosas del anonimato–, pero dejó un vídeo de agradecimiento. En su representación estuvieron Sergio Beltrán y el equipo del festival zaragozano de arte urbano Asalto para recoger el trofeo, que se llevaron una gran sorpresa al conocer que habían sido uno de los 51 nominados en la presente edición.

El cineasta y artista Juan Rayos también hizo hincapié en la emoción como un elemento que es común en sus últimos 4 trabajos: Endless Roads (2011), Caballos salvajes (2012), Los primeros días (2013) y La sonrisa verdadera (2014), donde los protagonistas de sus historias es gente a la que realmente le gusta lo que hace. Juan Rayos es un verdadero «narrador de trozos de vida» que impresionó a todos los presentes por su capacidad de contar en un cortometraje historias cargadas de espontaneidad, con rostros llenos de humanidad, dejando un buen sabor de boca antes del descanso.

Festival PREMIOS GRÀFFICA 2015

La segunda parte del Festival Premios Gràffica la abría el dibujante Arnal Ballester, que recibía el premio de manos de Elisa Arguilé, ilustradora zaragozana y Premio Nacional de Ilustración 2007. Gran maestro con amplia trayectoria, Arnal puso de manifiesto su «discapacidad» para someterse a los trabajos convencionales y que obedecen a los tópicos. La «norma de conducta» del dibujante pasa por hacer proyectos en los que cree, donde poner a prueba su capacidad para contar historias, a pesar de que no sean los mejor pagados.

Charles Tournier, director de Fotolia España hizo entrega del Premio Gràffica al colectivo Basurama, que con sus propuestas audaces y su conciencia sostenible, son todo un paradigma de cómo lo ‘feo’ (la basura) puede ser objeto de un premio en un mundo en el que prima la estética. «Siempre estamos fuera de lugar, somos unos outsiders», comentaba con ironía Alberto Nanclares, «hacemos lo que nos da la gana, es paradójico que se premie lo ‘feo’, no lo ‘estético’». Brillantes sus procesos de trabajo, una estrategia en la que Basurama trabaja con gente local para hacer partícipe a la comunidad. También brillante es su reivindicación por hacer uso de la imaginación y del mundo de los niños. Al igual que ellos son libres, para Basurama todo es posible, como «los límites de la imaginación han desaparecido».

Chabi Fotografía

Más emoción llegó de la mano del ilustrador de origen barcelonés Magoz, que recibió su trofeo de manos de Raúl Ramos, codirector del Blanc Festival y cofundador de estudio Cocolia –quien también se llevó la sorpresa al conocer que este último también estaba entre los 51 nominados de la presente edición–. Magoz confesó que es de esos niños que cuando creció jamás dejó de dibujar, que no se considera un buen dibujante, pero sí un buen pensador. Y habló de su proceso de síntesis, de la importancia del concepto y de su necesidad de estar enganchado al cambio. También explicó su método de trabajo: «Muchos pensaréis que trabajo en vectorial, pero por este proceso de ahorrar tiempo, lo hago todo en Photoshop».

José Andrés Nalda, director de Medios del Grupo Heraldo hizo entrega del trofeo a Solo, el estudio liderado por el diseñador Óscar Germade, responsable del nuevo diseño de El País Semanal, con su trabajo sólido y consistente, demostró por qué a pesar de su juventud es merecedor de un reconocimiento a su labor con un Premio Gràffica. Para Germade y su equipo, todo se basa en buscar «buenas ideas»; en trabajar «por placer», pero también en «cobrar por ello»; en hacer lo que a uno le gusta, en la confianza con el cliente, en la austeridad gráfica… Impecable presentación e impecables proyectos.

El estudio creativo Espadaysantacruz puso el cierre a la jornada. Tras recibir el Premio Gràffica 2015 de manos de Fernando Rivarés, concejal de Economía y Cultura del Ayuntamiento de Zaragoza, mostraron a todos los presentes cómo la hibridación entre lo analógico y lo digital puede abrir una puerta a todo un universo poético que nos permite soñar. Su testimonio se centró en las tres piedras angulares que vertebran sus trabajos: 1. Un buen storytelling que permita vivir las vidas de otros personajes. 2. La tecnología, como capacidad de afrontar situaciones desde el ingenio, teniendo la mirada abierta, sin crear trabajos seriados. 3. La necesidad de la poética. «Hay que reivindicarla a través de ornamentos y a través de la retórica; hablar de algo que hay más allá», afirmaba Miguel Espada. «Nos consideramos orfebres digitales. Creamos objetos inútiles que por alguna razón, pensamos que son necesarios para la comunicación de marca». Palabras elocuentes que acompañadas de los vídeos poéticos (casi mágicos) de sus proyectos ponían el cierre a las conferencias que entre los asistentes supieron a poco.

Festival Premios Gràffica 2015

Al equipo de Gràffica, hoy solo nos cabe una sonrisa. De verdad que es un lujo contar con 10 premiados con este nivel profesional y humano, algo que solo nos hace mirar hacia adelante.

¡Gracias a todos los premiados!! ¡A todos y cada uno de quienes nos han ayudado en la entrega de estos Premios Gràffica 2015! ¡Gracias también al público de Zaragoza, a los jurados, a los patrocinadores y marcas colaboradoras. Y por supuesto, gracias a todos los lectores de Gràffica, por seguir fieles a la cita.

El año que viene más, aunque visto el nivel, no nos atrevemos a decir ‘mejor’, ¿dónde? La brújula lo dirá…