El viaje de los billetes pintados de Mari Roldán

«Si yo no puedo volar, al menos que lo haga una parte de mí», fue la respuesta de Mari Roldán cuando descubrió que sus tatuajes no le permitirían ser azafata de vuelo. Desde el pasado diciembre ha decorado hasta veinticuatro billetes de distintos valores homenajeando a artistas como Vincent Van Gogh, Gustav Klimt, Salvador Dalí, René Magritte, Christian Schloe, Banksy o Picasso, entre otros. 

Mari Roldán

Madre e hija de Klimt, por Mari Roldán.

El poder del dinero en la sociedad de hoy en día es, cuanto menos, abrumador. Circula constantemente pasando de unas manos a otras, llega a nuestros bolsillos y carteras, y lo lanzamos de nuevo sin pensar en el camino que ha recorrido hasta nosotros, sin constatar el tiempo que permanece en nuestra vida, ni reflexionar sobre su posible historia. Sin embargo, la tienen y con sus dibujos Mari Roldán lo pone de manifiesto.

Su primera obra fue La creación de Adán, pintada con bolígrafo sobre un billete de diez euros, que utilizó para pagar un café con una amiga. Pese a que al principio tenía miedo de que ninguna tienda quisiera aceptar su billete, como confiesa en La Vanguardia, los comercios no planteaban ningún problema y en muchos casos, los dibujos pasaban desapercibidos. El segundo billete fue utilizado en una compra que hizo con su madre en un Mercadona cercano a su casa y desde ese momento, como recoge Diario Sur, siempre lo pone en circulación desde ahí, ya que «se ha convertido en una especie de ritual».

La creación de Adán de Miguel Ángel, por Mari Roldán.

Impulsada por la idea de que sus billetes ilustrados empezarían a viajar por el mundo, viviendo sus propias historias, decidió entonces probar con la técnica del óleo y con otros billetes de mayor valor y tamaño. Así, ha llegado a pintar incluso un billete de 100€, en el que ha reproducido la versión de la Lectura camuflada de Patrick Desmet. Como reveló a La Vanguardia: «Pintar uno de 100 supuso todo un reto para mí. Pero, pensé que a más de uno que le llegara el billete a sus manos, se lo quedaría de recuerdo. En cambio, si le llega uno de una cifra tan grande, necesariamente tendrá que seguir circulando, y seguir así su viaje por el mundo».

El perfil de Instagram de Mari Roldán cuenta ya con diecinueve mil seguidores, que desde diferentes países han manifestado su admiración por el trabajo de la joven malagueña, que ha llegado a recibir incluso una propuesta de Brepp Ratner: «contactó conmigo para ver si podía pintarle un cuadro de Francis Bacon en un billete de euro, no lo quería de otra moneda», explica la artista a Diario Sur. Sin embargo, también ha recibido críticas, dado que como ella misma explica: «mucha gente no entiende porque pinto sobre ellos y no sobre un lienzo de los de toda la vida. Comprendo lo que me quieren decir, pero mi proyecto va más allá y quiero saber cómo de lejos puede llegar el dinero. Creo que es algo interesante y, al fin y al cabo, no los destrozo ni les quito su utilidad, pues siguen circulando. De hecho, nunca pinto su valor ni su número de serie para no restarles valor».

Para sus composiciones, Mari Roldán utiliza pintura acrílica y óleo, aunque no descarta introducir el empleo de algún barniz que los proteja del deterioro al que están sometidos durante su travesía, ya que ese es el objetivo fundamental de estas pequeñas pero valiosas obras de arte. En esta línea, la artista afirmó para Diario Sur:

«Soy consciente de que a alguien le gustará alguno de ellos y lo guardará, pero a mí me encantaría que no dejasen de circular y llegasen lo más lejos posible»

Por otro lado, pese a la polémica que estas manifestaciones artísticas podrían generar, esta actividad no llega a ser considerada por el Código Penal español como un delito, aunque podría llegar a considerarse como sanción administrativa según la ley 10/1975 sobre la regulación de moneda, ya que “se considera infracción cualquier alteración o modificación de las características físicas de las monedas de curso legal […], para su empleo como soporte de publicidad o cualquier otro fin distinto del previsto en su norma de emisión”. Las obras de Mari Roldán, sin embargo, “siguen siendo de curso legal” y de acuerdo con la normativa del Banco Central Europeo, de la que se sirve el Banco Nacional de España, los billetes “pueden ser canjeados siempre que se presente más del 50% de la superficie de los mismos”, ya que “no se considerarán intencionadamente mutilados o deteriorados los billetes en euros que lo estén en menor medida, por ejemplo, por presentar anotaciones, números o frases cortas”.

Asimismo, estimulada por la gran acogida que están teniendo sus obras, ha empezado a lanzar una serie inspirada en su ciudad natal, Málaga, con la intención de aprovechar el escaparate que su trabajo sobre los pequeños billetes le ha proporcionado. Para así, promocionar una ciudad por la que siente tanta inspiración, como orgullo. Así, ha afirmado: «Quiero que mi ciudad llegue lejos».

En definitiva, Mari Roldán ha revalorizado un elemento que forma parte de nuestras vidas, y a cuya materialidad no prestamos atención. Si llega a tus manos una de sus obras, no podrás dejar de pensar en su historia, en su viaje.

Mari Roldán

Lectura camuflada de Patrick Desmet, por Mari Roldán.

El beso de Hayez, por Mari Roldán.

Los amantes de René Magritte, por Mari Roldán.

El beso de Klimt, por Mari Roldán.

Retrato de Rick Genest, Mari Roldán.

La balanza de Christian Schloe, por Mari Roldán.

Autorretrato de Picasso, por Mari Roldán.

Campo de trigo con cipreses de Van Gogh, por Mari Roldán.

El hijo del hombre de René Magritte, por Mari Roldán.

La persistencia de la memoria de Dalí, por Mari Roldán.

There is one comment

  1. Desirée

    Llegó uno de sus billetes a mis manos…y creó tanto revuelo que tuvimos que investigar de su procedencia.
    Me encantan!! Cuanto arte tienen esas manos! Mi enhorabuena a la artista

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