Los Premios del Diseño en Andalucía levantan ampollas entre los diseñadores

Un grupo de diseñadores (asociados y no asociados a la AAD), manifiestan su malestar con los Premios del Diseño en Andalucía –entregados el pasado viernes 4 de marzo– a través de la siguiente carta abierta de la que, de momento, se desconocen sus autores. Puedes leer la respuesta de la Asociación Andaluza de Diseñadores aquí.Los Premios de Diseño de Andalucía provocan malestar entre los diseñadores

Carta abierta a la AAD

Estimados Sres de la Junta Directiva de la Asociación Andaluza de Diseñadores,

Este escrito ha sido redactado por varios diseñadores andaluces, asociados y no asociados, para expresar nuestro malestar con el proceso que se ha seguido en la tercera edición de los Premios AAD, y con la actuación de la propia Junta Directiva de la asociación.

Consideramos que este hecho ha servido para consensuar y unir posturas entre diferentes profesionales del sector del diseño andaluz, muchos de los cuales ya consideraban que no se estaba haciendo una buena gestión desde la AAD, y para los que está edición de los premios ha sido el detonante para empezar a proponer soluciones.

En ningún caso deseamos que este escrito se considere una crítica malintencionada. Somos conscientes de la dificultad que entraña desarrollar un evento de estas características, y es por ello que deseamos que esta carta sea entendida como un marco en el que se genere una conversación basada en propuestas de mejora para que el diseño andaluz ocupe el lugar que se merece y del que todos somos responsables.

Pasamos a detallar los puntos con los que nos hemos sentido disconformes. Profesionales, académicos y estudiantes de diversas provincias hemos trabajado en esta carta abierta con el único objetivo de intentar mejorar la imagen del diseño andaluz dentro y fuera de nuestra comunidad autónoma, y así seguir avanzando en la correcta difusión de nuestra profesión y el necesario acercamiento hacia la empresa.

1. BASES
Las bases no han sido lo suficientemente claras y rigurosas. En lugar de haber pedido opinión a los socios, la Junta incluso desoyó algunas indicaciones que se le hicieron a este respecto.

La información referente al contenido de las memorias que debían aportar los concursantes no estaba bien definida, lo que ha dado lugar a disparidades importantes en los materiales presentados.
En las categorías de Trayectoria profesional, Integración del diseño en la empresa y Proveedor de servicios, los socios no han podido emitir sus valoraciones, cuando en algunas, como en la de Proveedor de servicios, son precisamente ellos, como clientes, los que pueden expresar la satisfacción necesaria con una empresa para otorgarle dicho premio. No es comprensible que si ya se ha realizado un proceso de votación en el que se involucra a los socios para las demás categorías, no se siga el mismo procedimiento en éstas.
Tampoco estaba claro si la autoría debía ser conocida o no, siendo el anonimato uno de los requisitos indispensables en este tipo de concursos. En algunos casos, en la documentación aportada para la votación de los socios, se encontraban los nombres de los participantes tachados, y en otros, no.
En la categoría de Producto, Comunicación y Espacio, nos parece una falta de rigor absoluta que la exigencia para presentar un trabajo sea: Podrán ser candidatos los profesionales andaluces o con actividad profesional en nuestra comunidad que presenten un proyecto desarrollado en, desde o para Andalucía, y publicado, producido o editado en los años 2014 y/o 2015. De este apartado se puede entender que publicado puede ser cualquier formato que lo hace público, incluso la propia página web del autor, siendo por lo tanto posible presentar diseños que no están en el mercado, lo que debería ser básico para que un diseño se considere profesional. No es apto presentar un trabajo solo con un render, en el que no se puede valorar la producción, rentabilidad, viabilidad y otros aspectos del diseño profesional. Lo que se debe promover con este tipo de concursos es dar a conocer la profesión a empresas y usuarios.

Es necesario también entender que no son exigibles los mismos requisitos en todas las categorías profesionales, ya que al igual que los proyectos de Comunicación, deben ser publicados y editados, los proyectos de Producto deberían tener la condición de producidos, es decir, que el producto se comercialice o, como mínimo, que esté desarrollado totalmente.

2. VOTACIONES
Las categorías que han votado los socios deberían haber sido valoradas en su totalidad por un jurado independiente.

El proceso de votación de los socios no ha sido transparente y los resultados no se han hecho públicos entre los miembros de la asociación. No hay constancia de que dichos votos y valoraciones se hayan tenido en cuenta, lo que ha dado pie a sospechas de posible manipulación.

Los plazos para la votación de los socios han sido demasiado cortos y no existía información o calendario que facilitara la coordinación. Esto se ha traducido en un proceso de votación deficiente, en el que varios socios no han podido participar y otros lo han hecho con múltiples dificultades.
La infraestructura web para la votación ha sido muy deficiente e inaceptable para un evento que busca promocionar el diseño profesional andaluz:
Es inadmisible dejar acceso a una carpeta de Dropbox con los proyectos subidos para la votación de los socios. Además de ser un sistema cutre para unos premios que buscan generar prestigio en la profesión, no cumple con la legalidad en cuanto a protección de datos (Dicha empresa está alojada fuera del territorio comunitario)
Dicho sistema cloud ha permitido que la documentación sea vista por personas sin autorización para ello, ya que bastaba con compartir el enlace.
Dropbox, aunque sencillo para compartir archivos, requiere mucho esfuerzo por parte de los socios para consultar su contenido. Era necesario ir abriendo carpeta a carpeta para acceder a cada proyecto, lo que supone un freno muy importante de usabilidad de cara a la participación.
Como en las memorias aportadas no se han especificado unos apartados de información básicos, tales como un resumen breve del proyecto, era necesario abrir cada memoria y buscar dónde estaba esta información, si es que la había.

3. JURADO EXTERNO
Consideramos más correcto que el jurado esté formado en su totalidad por especialistas o profesionales de cada uno de los ámbitos, incluidas las categorías de Comunicación, Diseño de producto y Diseño de espacio. Además este jurado no debería tener relación con la asociación, de manera que los premios se otorguen en un ámbito profesional y transparente.

4. PARTICIPANTES
La participación y el premio concedido a miembros de la Junta Directiva son totalmente desafortunados. Esto debería haber quedado reflejado en las bases. No contemplar este aspecto hace que el concurso carezca del mínimo rigor exigible. Esto crea un ambiente de desconfianza hacia la asociación y, por extensión, a lo que representa: el diseño andaluz.

Se nos ha comunicado de manera no oficial que los miembros de la Junta que han sido premiados se habían desvinculado de la dirección de la asociación. Pero estas personas no han dejado de aparecer en la web de la AAD como miembros de la Junta Directiva y han asistido a eventos en nombre de la asociación. La AAD no ha realizado ninguna comunicación oficial sobre la desvinculación de estos miembros de la Junta Directiva, por lo que no hay constancia ninguna de que esa desvinculación haya sucedido.
En las categorías de Trayectoria, Proveedor de servicios o Integración del diseño en la empresa, se desconoce el procedimiento de nombramiento de los candidatos, por lo que consideramos este proceso opaco o restringido a los miembros de la Junta.

5. RIGOR
Los profesionales del sector se sienten muy ofendidos al ver cómo el agraciado en la categoría Producto es un elemento que puede considerarse anteproyecto, ya que se encuentra aún en fase de prototipado. No está reproduciéndose, existe la posibilidad de que nunca llegue a fabricarse y, si se hiciera, podría sufrir cambios tan relevantes como para que el diseño cambiara también. A esto se une que es un producto prácticamente artesanal con muy poca innovación y repercusión industrial.

Es aún más grave teniendo en cuenta que en la edición anterior quedó desierto el premio de Diseño de producto, precisamente porque no hubo propuestas con suficiente empaque industrial. Se dieron menciones a las propuestas más interesantes, aspecto que dignificaba y podía reforzar la importancia de los premios. Si este mismo criterio se hubiera empleado en esta edición, no habría tenido cabida que fuera premiado un elemento que precisamente ha sido fabricado de forma artesanal o manual y una sola unidad. Esta decisión contradice la anterior edición y menosprecia los dos trabajos que fueron reconocidos con menciones en esta categoría.
Observamos que el rigor aplicado en la categoría Profesional no ha sido equiparable al de la categoría Estudiante, que ha quedado desierta. Da la impresión de que se ha exigido demasiado a los estudiantes, y poco o nada a los profesionales, lo que puede acabar suponiendo una desmotivación para que los estudiantes se presenten al concurso o sientan interés por la asociación. No consideramos estos aspectos positivos, ni para la asociación, ni para los premios, ni mucho menos para los profesionales andaluces sean socios o no. Pensamos que, en todo caso, debería haber sido al revés: exigir una propuesta formal y más conceptual al estudiante y una más rigurosa al profesional.
No se ha comunicado nada a los participantes no finalistas, lo que les ha generado un gran malestar que han hecho notar en las redes sociales, dando una pésima imagen de la relación entre la asociación y el sector al que pretende representar.

6. DIFUSIÓN Y COMUNICACIÓN
Queremos hacer mención a la escueta y casi inexistente repercusión en el mundo empresarial e institucional que tienen los premios, con un acercamiento casi nulo a las empresas que podrían requerir los servicios de diseñadores. Estos premios deberían llamar la atención y generar puentes de unión con empresas demandantes de servicios. Sin embargo, han acabado convirtiéndose en unos premios que promueven un tipo de autarquía entre diseñadores, y no tienen más valor que la repercusión entre profesionales del gremio. Este no es el nivel al que debería aspirar un acontecimiento como los Premios Andaluces del Diseño.

7. CONCLUSIONES Y PROPUESTAS
Por todo lo expuesto anteriormente, nos gustaría que la Junta Directiva de la AAD diera respuesta pública a cada una de estas cuestiones, y con el ánimo por nuestra parte de ser partícipes en la solución de los problemas mencionados, proponemos los siguientes puntos:

  1. Redacción de unas Bases de Participación extensas, claras y estructuradas, que sirvan de referente en el sector como ejemplo de las mejores prácticas, que se nutra así mismo de las mejores prácticas de las demás asociaciones profesionales de diseñadores. Unas bases donde se especifiquen bien cuestiones como:
    • La prohibición de participación en el concurso a miembros del jurado y de la Junta Directiva de la asociación, así como a personas de primer grado de parentesco de dichos miembros.
    • El requerimiento o no del anonimato del autor, así como procedimientos seguros para garantizarlo.
    • Requerimientos claros, y adaptados a las necesidades de cada categoría, sobre la presentación de las obras: fecha de referencia, formatos, información mínima y máxima a aportar, cliente (categoría profesional) o tutor (categoría estudiante), estado del desarrollo o comercialización, etc.
    • El sistema, los tiempos y las ponderaciones del proceso de votación, tanto si está formado por un único jurado, como en el caso de permitir la participación de asociados o terceras personas.
    • Unos plazos amplios de aceptación de documentación y para las votaciones, así como plazos alternativos en caso de alteración del calendario.
  2. Desarrollo de una plataforma web para la votación por parte de los socios, así como para la votación -habilitada o no- por parte de terceras personas, que permita la realización de un proceso de participación abierto y transparente, que gestione toda la información generada en el proceso de acuerdo con la legalidad, y que favorezca la difusión de los premios en redes sociales.
  3. El jurado debería ser formado en su totalidad por especialistas o profesionales de cada uno de las ramas, incluidas las categorías de Comunicación, Diseño de producto y Diseño de espacio. Además este jurado no debería tener relación con la asociación, de manera que los premios se otorguen en un ámbito profesional y transparente.
  4. Refuerzo de las labores de comunicación del premio, buscando una mayor participación por parte de empresas, así como de profesionales, asociados o no, e instituciones. Para ello aconsejamos la elaboración de un protocolo de comunicación claro y profesional orientado a conseguir la mayor participación posible de empresas y profesionales, que se desarrolle en el periodo entre eventos, y que consiga generar un diálogo con las empresas del sector y que mantenga a todos los participantes y asociados informados durante el desarrollo de los premios y que fomente la buena imagen de la asociación.
  5. Con el fin de hacer más partícipes a los asociados de las actuaciones y estrategias que se planteen en la AAD, proponemos que se fomente una divulgación con mayor presencia territorial, evitando lo que sucede ahora mismo: una asociación a nivel andaluz que no participa ni genera actividades excepto en casos de exclusividad, y que termina montando actos fundamentalmente relacionados con el diseño gráfico, hecho que a menudo discrimina al resto de ramas.

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