Brian Duffy

Brian Duffy (1933-2010) fue el hombre que cambió el rostro de la fotografía británica y europea en la década de los 60. Productor cinematográfico y fotógrafo, este artista londinense está considerado como uno de los máximos innovadores de la fotografía documental de moda y una de las máximas referencias cuando se habla de iconografía pop.
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Brian Duffy autorretrato
Brian Duffy produjo un extenso y extraordinario conjunto de obras en las que trató todos los géneros fotográficos: retratos, reportajes, anuncios publicitarios… En 1950 consiguió entrar en la Escuela de Arte de Saint Martin donde se inició en la pintura, pero pronto cambió de terreno artístico y pasó al diseño de vestuario.

La llegada de su primer hijo en 1955 le impidió seguir su aventura parisina como aprendiz de Balenciaga. Empezó a trabajar como ilustrador de moda para Harper’s Bazaar. Fue aquí donde entró en contacto con la fotografía. Un día, descubrió en un escritorio una hoja de contactos fotográficos y fue entonces cuando pensó que «hacer que las mujeres se vean guapas» era una manera más fácil de hacer dinero. Salió de Harper’s Bazaar para empezar a trabajar como asistente del fotógrafo Adrian Flores. Mientras trabajaba para Flores recibió su primer encargo fotográfico de Ernestine Carter, la entonces editora de moda de The Sunday Times.
Brian Duffy – Vogue 1962

En 1957 pasó a engrosar las filas de la edición británica de Vogue, donde estuvo trabajando hasta 1963. Durante este período trabajó en estrecha colaboración con las principales modelos de la época: Joy Weston, Jennifer Hocking, Paulene Stone y Jean Shrimpton. El trabajo de Duffy se vio respaldado por el apoyo de Audrey Withers, editor de la revista, y de Clara Rendlesham, editora de moda. Su estilo sencillo y su estética se convirtieron en los de la revista, mientras que paradójicamente infundía en la fotografía algo del glamour hasta entonces reservado para el cine.
Brian Duffy

Brian Duffy – Pierre Laroche 1973

Junto con otros fotógrafos David Bailey y Terence Donovan, Brian Duffy capturó –y en muchos sentidos ayudó a crear– el Swinging London de la década de 1960: la vida efervescente de la cultura de la alta moda y de las celebridades chic. La prensa británica llegó a apodarlos como los Terrible Three (los tres terribles). No sólo redefinieron la estética de la fotografía de moda, sino también el lugar del fotógrafo dentro de la industria. El fotógrafo era uno más entre las reuniones de actores, músicos y la realeza. Brian Duffy comentó sobre el choque cultural que los tres fotógrafos provocaron en la industria: «Antes de 1960, un fotógrafo de moda era alto, delgado y afeminado. Pero nosotros tres somos diferentes: bajos, gordos y heterosexuales».
Brian Duffy – Elle 1962

Además de Vogue, Duffy también trabajó para publicaciones como Glamour, Esquire, Town Magazine, Queen Magazine así como para periódicos como The Observer, The Sunday Times y The Daily Telegraph. También trabajó para el director de arte suizo Peter Knapp y posteriormente para Foulia Elia para la edición francesa de Elle durante dos periodos, primero entre 1963 y 1968, y después entre 1971 y 1979, donde encontró que su estética encajaba mejor.
Brian Duffy – Smirnoff 1978

Brian Duffy – Benson & Hedges 1977

Brian Duffy también se dedicó a la publicidad, con campañas memorables como la  de los cigarrillos Benson & Hedges y Smirnoff. En 1965 recibió el encargo de realizar el reportaje fotográfico del segundo calendario Pirelli en Mónaco. Años después, en 1973, repitió experiencia con la realización de un nuevo calendario Pirelli en colaboración con el artista pop británico Allen Jones y el especialista del aerógrafo Phillip Castle.

Durante 10 años Brian Duffy mantuvo una intensa relación de trabajo con David Bowie. La cámara de Duffy ayudó notablemente a dar vida al icono histriónico y cautivador de la figura camaleónica del rey del glam. Con él disparó cinco sesiones clave, las Bowie Series, y la fuerza creativa detrás de cada imagen le llevó a cubrir las portadas de tres discos entre 1973 y 1980: Aladdin Sane (1973), Lodger (1979) y Scary Monsters and Super Creeps (1980). En este último, Duffy tomó las fotos y luego contrató los servicios del artista Edward Bell a pintar un cuadro de la fotografía. Entrada de Duffy tuvo una influencia significativa en la creación de la imagen pública de Bowie.

Brian Duffy – Bowie Series 1979

En 1979 Duffy decidió abandonar la fotografía de una manera dramática: prendió fuego a muchos de sus negativos. Finalmente algunos se salvaron del fuego y a pesar de que un gran número de sus imágenes se han perdido las que permanecen conforman un gran legado de la historia visual de la cultura británica y de la moda de los 60 y los 70.

Su hijo Chris Duffy se ha dedicado desde 2009 a recopilar parte de llegado fotográfico creando el Duffy Archive. Inicialmente, el archivo se inició para desarrollar un proyecto expositivo en Londres y un libro, pero la BBC lo aprovechó para grabar el documental El hombre que fotografió los 60 sobre la vida de Brian Duffy, emitido en numerosas ocasiones. Duffy murió al poco tiempo de emitirse el film por primera vez.
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+info: duffyphotographer.com

Brian Duffy – Queen, King's Road 1968

Brian Duffy – The Average White Band 1979

  • Santiago Molina Pons

    Poderosas imagenes, muy vitales!! geniales!!