Adtriboo entra en concurso de acreedores

Adtriboo, la plataforma de crowdsourcing que más críticas ha acaparado por los profesionales del diseño, ha entrado en concurso voluntario de acreedores. La empresa fundada por Rodolfo Carpintier, una especie de gurú autoproclamado «emprendedor en serie involucrado en Internet durante 27 años, antes del nacimiento de la web» y autor del libro Internet puede salvar tu negocio o hundirlo, ha suspendido pagos.

Adtriboo

El edicto del Juzgado de lo Mercantil de Madrid, recogido en el BOE con fecha 23 de diciembre de 2014, hace referencia al «Concurso Voluntario Abreviado de la mercantil Adtriboo SL». En el mismo documento se acuerda «el régimen de intervención de las facultades de administración y disposición sobre el patrimonio del deudor».

La suspensión de pagos de la plataforma de crowdsourcing más célebre en España –muchos recordaréis Adtriboo por auspiciar el concurso para diseñar el logo de Telepizza en 2012– no deja de ser un hecho paradójico. Su fundador, Rodolfo Carpintier, es el artífice de frases como «detrás del éxito empresarial se encuentra el desarrollo de una idea que cubra una necesidad profesional y un equipo de trabajo que la empuje». Esta fórmula, aplicada al mundo del diseño y la creatividad estaba clara; lo que no estaba tan claro era la equidad o la igualdad de condiciones de los actores. Por una parte, Adtriboo ha sido la constatación de la necesidad del diseño por parte del entorno empresarial. Por otro lado, todos quienes trabajan en el sector creativo –diseñadores, ilustradores, motion designers, animadores, creativos, publicistas…– conocen las dificultades de abrirse paso profesionalmente en un mercado laboral muy saturado. Rodolfo Carpintier vio en estos dos extremos un claro filón.

Así nace en 2009 Cinemavip. Una plataforma que inicialmente se centraba en facilitar trabajo a guionistas, actores y escritores en la industria del cine. En 2011 dio un paso más allá y para abarcar más parte del pastel creativo decide ampliar su actividad. Cinemavip se transforma en Adtriboo, ahora como plataforma de intermediación entre empresas y creativos freelance –diseñadores, publicistas, editores de vídeo, ilustradores, periodistas…–.

Equipo de Adtriboo tras anunciar la ampliación de capital en 1 millón de euros

En 2012, la empresa anuncia una ampliación de capital de 1 millón de euros. Un dinero que se destina a seguir con el crecimiento del negocio también en Latinoamérica. En plena crisis, con una tasa de paro en España que en 2012 se situaba en torno al 25%, ¿quién no se iba a presentar? Hay quienes encontraron en este sistema no una tabla de salvación pero quizás sí una ayuda para llegar a fin de mes.

Desde entonces hasta hoy, la plataforma ha ido creciendo hasta llegar a más de 130.000 ‘profesionales’ inscritos en la plataforma. ¿Qué le ofrece Adtriboo? La posibilidad de realizar proyectos creativos sobre vídeo, imagen, audio y texto a cambio de un precio marcado previamente el ‘cliente’. Durante estos años no ha sido raro encontrar a empresas como Vodafone, Sony, ToysRus, Cines Yelmo y un largo etcétera entre los ‘clientes’ que buscan talento creativo en esta red. El problema reside en que el sistema de Atriboo está diseñado de forma que siempre ganan los mismos. Es decir, el cliente es el que cierra el precio del proyecto en base a unas tarifas muy por debajo de lo que ofrece el mercado, en ocasiones abusivas y sin posibilidad de negociar las condiciones. De ahí el rechazo y las numerosas críticas que la plataforma ha recibido por parte de un gran grupo de profesionales.

Posibles consecuencias de la caída de Adtriboo

Álvaro Sobrino advertía vía Twitter de dos aspectos que hacen que uno se replantee muchas cuestiones. Por un lado, si bien Adtriboo se ha declarado en concurso de acreedores, la actividad de la plataforma continúa vigente. Tan solo hay que entrar en la web y comprobar la cantidad de proyectos. Para la comunidad de diseñadores esto implica que aquel que se presente a un concurso de la plataforma y resulte ganador tendrá que ponerse en la lista de acreedores para cobrar sus honorarios. Sobrino también hace mención a un aspecto que hace llaga. Y es que Adtriboo se ha estado financiando –o ha contado con la ayuda– del Plan Avanza Competitividad I+D por parte del Ministerio de Industria, Energía y Turismo, un dato que constatamos en la Nota Legal de la plataforma.

Artículos relacionados:
Adtriboo, auge y caída del mercado de saldos
10 razones para no participar en un concurso de diseño
Telepizza busca nuevo logo en el mercado de saldos
¿Por qué a los diseñadores nos gusta que nos sodomicen?

Álvaro Sobrino _ Adtriboo

 

 

 

 

  • Muy buen articulo!!! Bueno, buscad alternativas joder, siempre se habla solo de los grandes… y lo que no entiendo que ha pasado con el million de euros que ha recibido la empresa en 2012? Saludos.

  • Pingback: Ramón Puchades: «Benidorm lo está haciendo muy bien»()

  • Ramon Pazos

    cabrones!, valoren el talento

  • usuario de adtriboo

    Es verdad que siguen funcionando pero no es cierto que se siga cobrando, desde hace meses no es posible pagar (ni cobrar por tanto) en la plataforma y cuando un cliente contrata a alguno, nos ponemos de acuerdo con ellos directamente sin ningún tipo de comisión. Lo que si es verdad es que el Plan Avanza sigue financiando plataformas como adtriboo http://loogic.com/25-millones-de-euros-de-inversion-en-nubelo/

  • ivan

    prácticas de explotación aceptada por los explotados, a favor de los intermediarios y clientes recibiendo ideas a medio terminar, una patraña como muchas en el crowdsourcing.

  • Octograficus

    Yo ya le canté las cuarenta al Carpintier por twitter, pero como si oyera llover, ex alto cargo de telefónica, menudo listo.

    No os fiéis de esa web, la mayoría de proyectos son patrañas de relleno, para hacer perder el tiempo a los diseñadores, por julio me dijo un amigo que adtriboo se había ofrecido para ser comprada a un precio de saldo a su compañía que se dedican a startups, y lo habían desechado, es una mierda pinchada en un palo. En efecto, a nadie le interesa ese sitio.