ADCV denuncia otro concurso basura

L’Observatori d’Inserción Professional y Assessorament Laboral (OPAL), a través de la Fundació General de la Universitat de València (FGUV) ha organizado un concurso para la creación del cartel para difundir el VII Foro de Empleo de la Universitat de València. Algo que clama el cielo de las contradicciones ya que, si atendemos las bases del mismo, más que fomentar el empleo lo que hace es destruirlo o como poco degradarlo. El premio: un iPad 2 WIFI (16 GB) o el valor en metálico equivalente a su precio en el mercado.

A raíz de la convocatoria, la ADCV ha emitido el siguiente comunicado en el que denuncia las condiciones abusivas en las que se plantea:

CONVOCATORIAS POPULACHERAS

El premio que recibirá el ganador llega a rayar, en nuestra opinión, a la categoría del insulto: un iPad 2 WIFI (16 GB) o el equivalente a su precio en el mercado. Pero si empezamos a rascar, aún encontramos más miga. Según las bases, el objeto del concurso es la selección de «la mejor propuesta de diseño del cartel». Al respecto habría que apuntar lo siguiente, que sea la «mejor propuesta» no significa que sea una «buena propuesta», ya que no sería la primera vez que lo que encontramos es un ramillete de trabajos malos, pobres y de baja calidad.

El briefing es mínimo y desde un punto de vista profesional, entendemos que a la hora de plantear un proyecto de diseño debe existir un diálogo mínimo entre el cliente y el diseñador, y de esta  forma limar aspectos para ofrecer un producto final de calidad.

La convocatoria está abierta a todo tipo de estudiantes, independientemente de la especialidad; el requisito es que cursen una de las titulaciones de la Universitat de València.

Más despropósitos, en el comité e valuador, compuesto por cinco personas, ninguna de ellas es un profesional del diseño.

Invirtamos el planteamiento, ¿qué sucedería si a la hora de construir un puente, los «profesionales» que tienen que evaluar la ejecución de la obra fueran un futbolista, un cantante, un abogado y un ingeniero químico? Miedito daría pasar por el puente…

La conclusión que de todo ello extraemos es que en España no hay cultura del diseño. Más bien lo contrario. El ciudadano de a pie incluso aplaude o ve positivamente convocatorias de este tipo como una medida de ahorro por no decir despilfarro. Ya se sabe, estamos con una patita dentro de eso que se llama recesión. La Administración pública tiene que ofrecer una imagen de austeridad de cara a sus votantes, y ahí es donde empieza su ceguera sacando a concurso este tipo de convocatorias populacheras. Podríamos seguir, los ejemplos son muchos. Por eso, insistimos, no a los concursos de diseño basurilla.

Carta abierta al Observatori d’Inserció Professional i Assessorament Laboral de la Universitat de València
«Desde la Asociación de Diseñadores de la Comunidad Valenciana les remitimos esta carta en referencia a la convocatoria por parte de OPAL del concurso para la creación de cartel que será la imagen del VII Foro de Empleo de la Universitat de València 2012. Nuestra asociación, al igual que el resto de asociaciones de diseño españolas y europeas (al igual que la AIGA americana) tenemos por norma no apoyar o difundir este tipo de concursos.

Tras la lectura de las bases consideramos que su 1r Concurs de Cartells del Fòrum d’Ocupació de la Universitat de València ni respeta ni favorece a la comunidad de diseñadores a la que representamos desde hace más de 25 años. Es un claro ejemplo de desconsideración hacia los jóvenes diseñadores y en general a todos los diseñadores profesionales.

Tal y como están establecidas las bases dudamos que este concurso pueda obtener, como indican los objetivos de la convocatoria, la mejor propuesta de diseño del cartel que deba servir como imagen gráfica del Foro. Dudamos a su vez de la validez tanto legal como ética de este concurso.

Incumple las normas de organización de premios y concursos de diseño de ICOGRADA (Consejo Internacional de Asociaciones de Diseñadores Gráficos) y merma los derechos legales relacionados con la propiedad intelectual y de autoría del diseño (13.1). Fomenta el intrusismo y desprofesionalización del diseño (2.1). Tampoco reúne a un jurado en el que se cuente con profesionales del diseño (8.1). Además, el premio que se concede es ridículo (11.1). Un premio debe ser sustancialmente mayor que la retribución que se pagaría por el mismo proyecto de diseño si se realizara como encargo profesional. Esperamos entiendan que los concursos no deben considerarse una manera barata de obtener un trabajo de diseño.

Este tipo de premios dañan al futuro diseñador y, por extensión al resto de sus colegas profesionales. Les recordamos que existen un reglamento y unas pautas internacionales para la convocatoria de concursos de diseño que podemos poner a su disposición, al igual que la propia asociación, desde donde nos ofrecemos para asesorar, colaborar y ayudar en próximas convocatorias.

Seguir estas directrices aprobadas por asociaciones de diseño internacionales es garantía de buenos resultados. Tanto para concursos dirigidos a diseñadores profesionales como a estudiantes.

En definitiva, un concurso sobre diseño no puede llevar encubierta la intención de obtener un trabajo por debajo del precio de mercado.

Apreciamos mucho su consideración ante esta carta. Cordialmente,»

ADCV, Asociación de Diseñadores de la Comunidad Valenciana

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+info: adcv.com